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Río: color y talento

Samba y diversión se mezclan en la fiesta más importante del país sudamericano. Artistas, políticos y deportistas la disfrutan al máximo.


Publicada 28 de febrero 2006, El Diario de Hoy

En todo el país. En ciudades del noreste de Brasil, como Recife, Salvador y Olinda, se desarrollaron numerosos festejos. Foto EDH

Río de Janeiro / Reuters
El Diario de Hoy
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Brasil ingresó a la recta final de su famoso carnaval, en el que destacan festejos populares y un concurso de “escuelas de samba” sazonado por danzantes disfrazados, bailarinas cubiertas por poco más que pintura y enormes carros alegóricos.

En el “Sambódromo” de Río de Janeiro, siete de las catorce escuelas de samba que disputan el título de “campeona” terminaron su desfile ante unos 60 mil espectadores, con un costoso despliegue de repique de tambores, música y color.

Sin embargo, la gran fiesta del país de 185 millones de habitantes permaneció en las calles de pueblos y ciudades, donde familias con sus niños o grupos de jóvenes danzan noche y día desde el viernes pasado hasta la mañana del Miércoles de Cenizas.

Las primeras escuelas de samba de Río de Janeiro, con hasta 4 mil miembros, arrancaron aplausos y gritos de los espectadores, ubicados en tribunas y enormes palcos que flanquean la avenida de 700 metros, donde se desarrolla el concurso.

Pero también algunos de los asistentes, que incluyeron a políticos, deportistas y famosos actores.

Entre las escuelas de samba, que desarrollan temas sociales, políticos o históricos, destacó “Unidos da Vila Isabel,“ que homenajeó a los pueblos de América Latina y sus culturas, y que contó con un parcial financiamiento del gobierno de Venezuela.

Música y diversión

Cantos en “portuñol,“ disfraces alusivos a etnias indígenas y carros alegóricos con reproducciones de animales de la región, además de otro con una enorme efigie del Libertador Simón Bolívar, aludieron también a la conquista del continente, así como al surgimiento de las diversas naciones.

Con un costo que oscila en dos millones de dólares, cada escuela compite con gran despliegue de bandas musicales, cuerpos coreográficos y bailarinas que desarrollan el tema elegido.

“Imperatriz Leopoldinense” homenajeó al revolucionario Giuseppe Garibaldi y su incursión en Brasil, basándose en textos de Alejandro Dumas, como reveló en su frase: “Todos para uno y uno para todos.”

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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