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Robo de café preocupa a productores

Santa Ana. Los cafetaleros padecen los hurtos. Las autoridades lamentan la falta de acusaciones.

Publicada 23 de febrero 2006, El Diario de Hoy

Wenceslao Martínez
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com

En orden. En recibideros legales hay controles del producto que llega. Los topeteros lo procesan directamente o lo venden. Foto EDH

La ley de protección al café castiga a toda persona que sea sorprendida robando este fruto. Pero generalmente los detenidos por este delito son liberados por no existir denuncia en su contra.

Es lo que afirmó el jefe de la unidad de patrimonio de la Fiscalía en Santa Ana, licenciado Juan Carlos Fuentes Colocho.

Para el fiscal, lo ideal sería que en las investigaciones realizadas también se indague si en las fincas aledañas donde son capturados los sospechosos, ha habido hurtos o robos de café.

Ello ayudaría a que el ofendido interponga una denuncia. Muchos cafetaleros se encuentran preocupados por tal situación, ya que aunque la ley fue modificada en 1998 para evitar este tipo de situaciones, desde entonces no han visto beneficios.

La presidenta de la Junta Departamental Cafetalera de Santa Ana, Elena Bolaños de Arriaza, aseguró que han interpuesto las denuncias respectivas cuando se han dado cuenta del robo.

“Los que pepenan el grano caído deben tener un permiso del dueño de la finca que haga constar que la actividad es lícita. De lo contrario, el café es robado”, explicó Bolaños de Arriaza.

Además, los llamados “topeteros” (personas que compran productos de dudosa procedencia) transportan en vehículos a grupos de hasta diez personas con el objetivo de pepenar café sin permisos o instalan puestos móviles para comprarlo en las carreteras. Cuando tienen suficiente, se marchan.


Sin denuncias no hay prisión

La Fiscalía pidió instrucción sin detención contra los siete capturados en Chalchuapa por receptación de café, explica el juez Segundo de Paz Miguel Angel Barrientos.

Según él, para tipificar el delito, se necesita una denuncia previa. La Fiscalía no contaba con ella.

El sobreseimiento otorgado fue provisional, indica el juez. La Fiscalía deberá seguir investigando para reabrir el proceso.

Otros dos casos vistos en el tribunal también fueron resueltos de manera similar, por falta de denuncias, señala.

El lic. Barrientos considera que cuando la PNC captura a personas “que llevan un poquito de café, los detienen aunque no haya denuncias previas”.

Según explica, a veces los hallan en las calles o dentro de las fincas, los detienen y los consignan en grupo, acumulando a todos el mismo delito.

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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