| Wenceslao
Martínez
El Diario
de Hoy
elpais@elsalvador.com
 |
| En orden. En recibideros legales hay controles
del producto que llega. Los topeteros lo procesan directamente o lo
venden. Foto EDH |
La ley de protección al café castiga a toda persona que
sea sorprendida robando este fruto. Pero generalmente los detenidos por
este delito son liberados por no existir denuncia en su contra.
Es lo que afirmó el jefe de la unidad de patrimonio de la Fiscalía
en Santa Ana, licenciado Juan Carlos Fuentes Colocho.
Para el fiscal, lo ideal sería que en las investigaciones realizadas
también se indague si en las fincas aledañas donde son capturados
los sospechosos, ha habido hurtos o robos de café.
Ello ayudaría a que el ofendido interponga una denuncia. Muchos
cafetaleros se encuentran preocupados por tal situación, ya que
aunque la ley fue modificada en 1998 para evitar este tipo de situaciones,
desde entonces no han visto beneficios.
La presidenta de la Junta Departamental Cafetalera de Santa Ana, Elena
Bolaños de Arriaza, aseguró que han interpuesto las denuncias
respectivas cuando se han dado cuenta del robo.
“Los que pepenan el grano caído deben tener un permiso del
dueño de la finca que haga constar que la actividad es lícita.
De lo contrario, el café es robado”, explicó Bolaños
de Arriaza.
Además, los llamados “topeteros” (personas que compran
productos de dudosa procedencia) transportan en vehículos a grupos
de hasta diez personas con el objetivo de pepenar café sin permisos
o instalan puestos móviles para comprarlo en las carreteras. Cuando
tienen suficiente, se marchan.
Sin denuncias no hay prisión
La Fiscalía pidió instrucción sin detención
contra los siete capturados en Chalchuapa por receptación de café,
explica el juez Segundo de Paz Miguel Angel Barrientos.
Según él, para tipificar el delito, se necesita una denuncia
previa. La Fiscalía no contaba con ella.
El sobreseimiento otorgado fue provisional, indica el juez. La Fiscalía
deberá seguir investigando para reabrir el proceso.
Otros dos casos vistos en el tribunal también fueron resueltos
de manera similar, por falta de denuncias, señala.
El lic. Barrientos considera que cuando la PNC captura a personas “que
llevan un poquito de café, los detienen aunque no haya denuncias
previas”.
Según explica, a veces los hallan en las calles o dentro de las
fincas, los detienen y los consignan en grupo, acumulando a todos el mismo
delito.
 |