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| Juego. Los emplumados se hicieron
una fiesta en un partido preparatorio frente a un débil rival.
Foto: EDH |
Carlos Segovia
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Poco público y muchos goles fueron las características
del partido entre el Águila y la escuadra del Fuerte San Francisco,
de la Segunda División profesional y en el que los migueleños
saltaron con un equipo plagado de jóvenes no habituales en el primer
equipo.
El juego fue en su totalidad dominado por el Águila, que salió
en la meta con Rafael Fuentes y en la defensa con Francisco Pineda, Luis
Hernández, José Torres y Ronald Torres. La media cancha
la poblaron Adán Larios, Víctor Márquez Edwin Orellana
y Shawn Martin, para que el ataque estuviera a cargo de Rudos Corrales
y Giribet Cotes.
Los locales abrieron el marcador a 15 minutos de iniciado el juego por
intermedio de Ronald Torres. El 2-0 llegó tres minutos más
tarde, el encargado de firmarlo fue Giribet Cotes.
Rudis Corrales volvió a mostrar porque continua en la banca del
equipo al desperdiciar tres opciones de gol . Pero los emplumados volvieron
a marcar con Francisco Pineda (32’). La cuenta aumentó 1
minuto después a través de Edwin Orellana.
Tras el descanso, llegaron los últimos dos goles con la firma del
colombiano Giribet Cotes. Águila demostró que tiene un banquillo
con el que puede contar.
Descarta mal rendimiento
Como balde de agua helada recibió el brasileño Fabio de
Azevedo la noticia de que San Salvador ya no contaría más
con sus servicios. Fue desinscrito el lunes, pero supo la decisión
del club un día después, por parte de Marcos Flores, pope
de los panteras. “El presidente de San Salvador habló conmigo
de que ya no estaba en los planes del club porque había bajado
mi rendimiento. No creo que sea el mejor argumento, porque el club vive
problemas económicos”, indicó.
Azevedo aseguró que los metropolitanos le adeudan dinero: “Esta
semana espero llegar a un acuerdo por la plata que me tienen. Del torneo
anterior y de este casi estamos hablando de dos meses. Lo necesito porque
ya no tengo nada y tengo una familia que mantener”.
Sobre su hijo, Gabriel, aclaró: “Es el único trofeo
que me llevo de acá. Es salvadoreño, salvatrucho que Dios
me regaló de este país”.
Si bien militó con los metropolitanos en el Apertura 2005 y Clausura
2006, su pase es de Águila. “Llegué prestado al San
Salvador, pero se me hace difícil volver al Águila otra
vez. Ellos tienen todas su plazas de extranjeros cubiertas y puedo jugar
en otro club. Mi primera opción será hablar con Pohl”.

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