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| Grítelo
Eto’o. El camerunés festeja con alma
y vida su conquista. Se quiso abrazar con la afición pero la
seguridad no lo permitió. Foto: AP |
EFE/DPA
El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Barcelona dio un golpe de autoridad e hizo historia con su victoria
en Stamford Bridge que le acerca a los cuartos de final. Ganó y
acabó con la condición de invicto del Chelsea de José
Mourinho, que no había perdido ni uno de los 49 partidos que había
dirigido el portugués desde el banquillo de los ‘Blues’
en casa.
El partido se le puso de cara a los azulgrana con la expulsión
de Asier del Horno en el minuto 38, pero un tanto en contra de Motta en
el segundo tiempo despertó los fantasmas de la derrota del año
pasado.
Sin embargo, los de Frank Rijkaard se rehicieron, empataron con un gol
en propio puerta de John Terry (71’) y decidieron el partido a su
favor con un tanto de Samuel Eto’o a diez minutos del final.
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| Y barça festejó en londres. En
el Trafalgar Square, los aficionados del Barcelona se hicieron sentir.
Fue tanta la alegría española que celebraron entre los
londinenses. Foto AP |
Tenía bien aprendida la lección el Barcelona y firmó
un partido de libro. Perfecto tácticamente, los azulgrana no se
vinieron abajo ni cuando Motta marcó en propia puerta prácticamente
en la única aproximación importante de los ingleses.
El talento de Messi
Messi demostró a la primera de cambio que éste era su partido.
Midiéndose con Asier del Horno por la derecha, el argentino desbordó
siempre al defensa vasco y fue quien llevó el peso ofensivo del
Barcelona.
Los de Rijkaard tuvieron claro desde el principio cómo tenían
que aplicarse. Sin complicarse, consciente de que hacía falta mucha
paciencia y máxima concentración, el Barcelona llevó
el peso del partido, a pesar de que Frank Lampard, Joe Cole y Claude Makelele
crearon cierta inquietud en los azulgrana.
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| Una jugada que salió mal. Mojar el campo
antes del juego, es un viejo recurso para intentar ensuciar el partido.
Ayer, la táctica de Mourinho para parar el fútbol del
Barcelona no salió bien.Foto AP |
Messi fue el primero que se atrevió a rematar (3’) y el
Chelsea respondió con jugadas a balón parado a cargo de
Lampard.
A la media hora, en una aproximación de Oleguer, que por una vez
centró desde la línea de fondo, Ronaldinho tuvo el 0-1,
pero Cech estuvo acertadísimo. En la jugada siguiente Del Horno
podía haber sido expulsado tras una durísima entrada a Messi
(31’) y seis minutos más tarde, el lateral zurdo del Chelsea
fue expulsado con roja directa también con falta al argentino.
Sorpresa
En la segunda mitad, la inercia del encuentro hacía pensar que
el Barcelona se llevaría el triunfo, pero en una jugada desgraciada,
Thiago Motta desvió un centro de Lampard, Valdés no estuvo
atento y sin hacer nada meritorio, Chelsea se adelantó en el minuto
59.
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| Las joyas sean unidas. Allí, de espaldas,
el tridente más famoso: Messi y, abrazados, Eto’o y Ronaldinho.
Cuando están inspirados, no hay quien pueda con ellos. .Foto
AP |
Rijkaard leyó bien el partido. Puso un delantero más (Larsson)
por un centrocampista (Motta) y el rodillo del Barcelona empezó
a funcionar. El Chelsea ya no podía soportar el ritmo.
Messi, soberbio todo el partido, dio un ‘pase de la muerte’
que no encontró rematador (62’), Larsson no estuvo acertado
en un remate cercano (67’) y cuatro minutos después, una
falta lanzada por Ronaldinho fue desviada por Terry al gol.
El Barcelona creyó que la victoria era posible. Messi llevó
el peso, Deco estuvo magnífico, Ronaldinho apareció en el
momento justo y Eto’o lo remató.
Un remate al palo del argentino (73’), otro de Larsson que salvó
Terry bajo la línea de gol (74’), un tiro de Sylvinho (75’),
otro de Ronaldinho (76’), hasta que en un contragolpe el Barcelona
sentenció. Márquez puso un balón en la cabeza de
Eto’o:2-1 y el Barcelona disfrutó hasta el final.
El triunfo acerca a los de Rijkaard a los cuartos de final y le da un
baño infinito de confianza, una victoria que perseguía desde
el año pasado.

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