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El sexo y la mujer mayor

Nueva generación. Diversos libros y películas muestran a mujeres de edad madura sexualmente atractivas. Algunos ven la nueva celebración con un poco de escepticismo

Publicada 22 de febrero 2006, El Diario de Hoy


DINITIA SMITH
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com

En el cuento corto “Enough” (Suficiente), de Alice McDermott, los hijos ya grandes de una mujer de edad mayor se sienten impactados al descubrir que todavía es una persona que se apasiona sexualmente. Cuando Bing Crosby canta “Bésame una vez y bésame dos veces”, en un disco que le obsequiaron, la mujer dice: “Si no apagan eso, voy a tener que encontrar un lugar para estar sola con su padre”. Después, cuando su esposo yace moribundo en un hospital, la mujer se desabotona la blusa y coloca la mano de él en su seno. “¡Bueno, vaya!”, grita su hija.

Hasta hace poco, el sexo y la mujer mayor no era un tema del que se hablara mucho, y los personajes de McDermott no son los únicos que preferirían no pensar en la vida sexual de sus padres.

Pero las actitudes han cambiado. La generación de mujeres liberadas por el feminismo y la píldora en los 60 ya no se retiran calladamente al celibato postmenstrual, y los libros y las películas reflejan el cambio.

Hay una serie de nuevos libros con el mensaje de que las mujeres de más de 50 años pueden ser sexualmente atractivas y pueden tener buen sexo, incluyendo “El Sexo y la Mujer Experimentada”, de Gail Sheehy, un compendio lleno de anécdotas de mujeres que viven en una forma que Sheehy describe como “plena y apasionadamente”.

También saldrán a la venta “Mejor de lo Esperado: Abordando Directamente el Sexo Después de los Sesenta”, de Joan Price, quien salpimienta el libro con sus propias experiencias ( “froto suavemente loción humectante en la piel de Robert”, escribe. “Me encanta verlo de pie desnudo frente a mí”). “Mujeres Sin Compañía: Aventuras en la Madurez en el Amor, el sexo y las Bienes Raíces”, de Jane Juska, será publicado en mayo; el libro es una continuación de “Una Mujer con Tacones Redondos”, que describe sus experiencias a los 66 años de edad, cuando publicó un aviso solicitando sexo en la Crítica de Libros de Nueva York, preferentemente con un hombre que le guste Trollope.

También está “Más Joven el Próximo Año para las Mujeres: Vivir como si tuvieras 50 -Fuerte, Sana, Sensual- Hasta que Cumplas 80 y Después”, escrito por dos hombres, Chris Crowley y el doctor Henry S. Lodge.

En la pantalla grande

El cine muestra a mujeres de edad madura sexualmente vibrantes - Diane Keaton en “Algo Tiene Que Suceder” (2003), Charlotte Rampling en “La Piscina” (también de 2003), Barbara Streisand como una sanadora sexual de parejas ancianas en “La Familia de Mi Novio” (2004) - , y también la televisión, donde una nueva serie, “Campus Ladies”, trata de mujeres de edad mediana como estudiantes universitarias que tienen aventuras con jóvenes estudiantes.

Como siempre, la cultura sigue los números. Para fin de este año, según proyecta el censo estadounidense, 1.5 millones de mujeres de la generación de la posguerra habrán cumplido 60. Y el porcentaje de estadounidenses mayores de 65 aumenta rápidamente.

No dura tanto tiempo. Algunos médicos aseguran que el cuerpo cambia, al igual que el deseo. Foto EDH

“Comenzó con películas que presentaban escenas románticas con mujeres mayores, como ‘Algo Tiene Que Suceder’, y ‘Bajo la Arena’, con Charlotte Rampling”, afirmó Carol Schneider, directora ejecutiva de publicidad del Grupo Editorial Random House, que publica los libros de Sheehy y Juska. “Eso allanó la vía para que las personas escribieran acerca de la vida sexual de las mujeres mayores.

Este es un terreno que no ha sido cubierto ampliamente antes. Publicamos estos libros porque hay un mercado para ellos”.

También se han dado los avances farmacéuticos. “Hoy, los hombres toman Viagra”, comentó Carol Groneman, profesora de historia de la Universidad de la Ciudad de Nueva York, y autora de “Ninfomanía”. “Repentinamente, quieren tener más sexo”.

Con experiencia

Los nuevos libros están dirigidos para una generación de mujeres que fueron imbuidas muy pronto con la idea de que el placer sexual es su derecho.

“El feminismo les enseñó a las mujeres que tu sexualidad es algo de lo que debes tomar el control”, afirmó Katha Pollitt, una poeta que escribe una columna sobre política y feminismo para The Nation. Además, agregó, “vivimos en una cultura altamente sexualizada. El sexo es como entendemos la felicidad y el por qué estamos aquí”.

Sheehy, quien entrevistó a cerca de 400 mujeres de entre 23 y 98 años de edad para su libro, dijo: “Existe el credo de la generación de la posguerra de perseguir la vida apasionada. Resuena totalmente en las personas de esta edad”.

Sheehy, de 68 años, ofrece percepciones que seguramente serán recibidas con entusiasmo por sus lectoras. “Una mujer experimentada es picante”, escribe. “Ha sido condimentada en la experiencia de la vida. Como el vino complejo, puede ser por momentos dulce, ácida, chispeante y melosa”.

También está “Regina”, de 74 años, artrítica, quien encuentra el placer sexual con un hombre de 80 años. “Se convirtieron en amantes apasionados”, escribe Sheehy. “Ella visitó por última vez al psiquiatra y le dijo, ‘no solamente desapareció mi depresión, sino también mis dolores artríticos”’.

En su mayor parte, los libros tienen un mensaje optimista: que, a pesar de la edad, la menopausia y las arrugas, las mujeres pueden seguir disfrutando el sexo. “Tenemos un sexo candente y fabuloso después de los 60”, escribe Price. “La visión de la sociedad hacia las mujeres mayores está equivocada, equivocada, equivocada”. Su libro incluye consejos para estar en forma y remedios para aquellas que no pueden llegar al orgasmo.

Sin embargo, la verdad es que las mujeres tienden a vivir más que los hombres, y encontrar a una pareja suele ser difícil. De todos los libros, el de Juska es el más oscuro, especialmente cuando describe su romance a los 71 años, con Graham, de 36, de quien se enamoró profundamente. Pero Graham se casó con una mujer más cercana a su propia edad. “Me siento conmovida hasta las lágrimas por el deseo y el amor por este hombre”, escribe Juska, “por la desesperación y el pesar por lo que no puede ser”.

De hecho, en una entrevista telefónica, Juska dijo que, desde la publicación de “Una Mujer con Tacones Redondos”, en sus conversaciones con mujeres de edad madura, “el sentimiento más fuerte que tuve fue el anhelo (...)En cierto punto en una relación, llegas a estar frente a frente con la soledad”, afirmó Juska. “Cuando me he sentido más sola ha sido cuando estuve casada”.

Hay algunos que ven la nueva celebración del potencial sexual de las mujeres maduras con escepticismo. “Estas son aspiraciones maravillosas, pero podrían no ser tan fáciles de cumplirlas”, aseveró Linda Gordon, historiadora de la Universidad de Nueva York, quien escribe sobre las experiencias de las mujeres.

Con el declive del estrógeno, algunas mujeres pierden la libido y sufren cambios corporales que vuelven el sexo menos placentero. Pero, tal vez, la pérdida del deseo e incluso del atractivo es parte de un orden natural de las cosas. “Hay muchos médicos que aseguran que los cuerpos humanos no están diseñados para durar tanto tiempo”, recalcó Gordon.

En los libros hay historias de mujeres que probaron la terapia de reemplazo de hormonas, o sustitutos como la testosterona y remedios con hierbas para incrementar su libido.

¿Y qué decir de las mujeres maduras que realmente no desean tener mucho sexo? “La importancia del sexo es construida”, explicó Leonore Tiefer, profesora de psiquiatría de la Escuela de Medicina de la Universidad de Nueva York. “Puede ser muy importante o no tan importante. El problema para mí es cuando la respuesta para esa pregunta es uniforme. Ese es un mensaje opresivo”.

Tal vez lo que las mujeres mayores necesitan es un novio como Ovidio. “Una mujer joven me deleita”, escribió, “una mujer mayor me cautiva”.

“Una tiene la belleza del cuerpo, la otra la experiencia y la riqueza de la mente”.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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