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| Polonia. Judíos trasladados a un campo
de concentración en la década de los cuarenta. Foto
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El Diario de Hoy
internacionales@elsalvador.com
El historiador británico David Irving fue sentenciado a tres años
de prisión por haber negado la existencia del Holocausto judío
hace casi dos décadas, informó ayer una corte austríaca.
Irving fue condenado en un caso basado en declaraciones que hizo en 1989
en una entrevista y en discursos cuando visitó Austria, donde negó
que el genocidio judío cometido por los nazis fuese un crimen.
"Estoy muy impactado", dijo Irving cuando abandonó el
tribunal. Su abogado dijo que ya había presentado una apelación
a la sentencia.
"Yo no niego el Holocausto. Obviamente, cambié mis puntos
de vista", confesó Irving antes de que se iniciara la sesión
de la corte. El historiador ha publicado muchos libros sobre la Alemania
nazi y la Segunda Guerra Mundial.
Cuando el juez Peter Liebetreu,le preguntó si había negado
el Holocausto en discursos pronunciados en 1989, Irving dijo que lo había
hecho hasta que vio los archivos personales de Adolf Eichmann, principal
instigador del genocidio judío.
"Yo dije entonces que me basaba en mis conocimientos de aquella época,
pero en 1991 cuando vi los documentos de Eichmann, no volví a decir
lo mismo nunca más y no lo diría ahora", afirmó.
"Los nazis asesinaron a millones de judíos", agregó
el historiador, quien respondió a la corte en un fluido alemán.
Es un crimen
La ley austríaca que considera un crimen negar la matanza de seis
millones de judíos por parte del régimen nazi de Adolfo
Hitler fue promulgada en 1992. Es una enmienda a una ley de 1947, que
prohibió todas las actividades nazis.
Irving fue acusado según la cláusula que amenaza con una
pena de cárcel hasta por 10 años a quien "niega, minimiza
de manera grosera, aprueba o trata de disculpar el genocidio Nacional
Socialista u otros crímenes del Nacional Socialismo contra la humanidad
en una publicación impresa, en transmisiones, o en otros medios
periodísticos".
La ley también prohíbe la formación de cualquier
partido neonazi, y condena a entre 10 y 20 años a aquellos declarados
culpables de fundar u organizar tal grupo.

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