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El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Kris O’neill recuerda que desde los 7 años
se ponía en su casa a jugar con dos radiocaseteras. Le daba “play”,
subía y bajaba el volumen para hacer sus propias mezclas.
Cada vez más le gustaba el sonido que producía, y a partir
de los 12 años se proyectó en ser pinchadiscos. Dos años
más tarde, el sueño se le cumplió al recibir su primer
equipo para hacer mezclas. De sus dos pasiones: el rock y lo electrónico
se inclinó por el segundo género.
Desde hace cuatro años empezó a ganar terreno en el medio
electrónico. En el 2005 se dio a conocer con el éxito “Snoples”,
tema que también ha sido pinchado por otros colegas a quienes les
gusta mucho.
“La gente me ha apoyado con esa canción, espero que lo haga
con mis próximos trabajos”, expresa el joven de 19 años.
Con su primer propuesta musical, Kris, ha logrado visitar muchos países
europeos, como Holanda y Suiza. El fin de semana pasado, que se presentó
en el quinto aniversario de la Cool, era la primera vez que tocaba tierras
americanas. “Nunca había salido de Europa, y ni me imaginaba
que viniera por estos países, pero veo que hay mejor recibimiento
aquí”, aseguró.
En su música refleja sus emociones. “Me gusta que la gente
baile las canciones y a la vez que piense”, resaltó.
Desde que recibió la invitación de tocar como residente
en una discoteca de su tierra natal, Dinamarca, sintió que su carrera
tenía mucho futuro. “Al ver la mirada de las personas que
disfrutaban de mi música”, confesó el danés.
Ahora se dedica a hacer sus presentaciones en ciudades cercanas de su
país. “En la capital ha bajado la tendencia del trance desde
1990, año que empezó a sonar el hip hop”, relató.
Dentro de sus metas está el de producir vídeos, sacar un
nuevo material discográfico y ser reconocido a nivel mundial, puntualizó
el joven, quien aprovecha sus pocos ratos libres para relajarse con su
novia y ver películas.
O´Neil fue invitado junto a los Global DJ´s a participar en
la fiesta de celebración del quinto aniversario de la Radio Cool.
Fue la primera vez que los pinchadiscos visitaban El Salvador.

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