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| Única. La plantación del Espíritu Santo es la más grande del país. Se estima que la producción semanal supera los 17 mil cocos. Foto
EDH |
José Alberto Barrera
El
Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
La empresa privada, el Gobierno y los cooperativistas trabajan en la elaboración de un plan para reactivar la producción agroindustrial de la Isla del Espíritu Santo.
El proyecto beneficiará a por lo menos 350 familias que residen en la isla, ubicada en la Bahía de Jiquilisco, al sur del departamento de Usulután, quienes viven de la producción de coco híbrido, una especie que tiene un alto nivel de productividad.
Las plantaciones son administradas desde principios de la década de los 80 por la Cooperativa El Jobal, la cual asumió el mando de los terrenos tras la aplicación de la Reforma Agraria ejecutada por el Gobierno de Napoleón Duarte.
Éxito de antaño
- El coco producido en las isla era exportado a Estados Unidos, Alemania y Canadá.
- Uno de los principales compradores era la compañía Peter Paul Candy Manufacturing Co. la cual requería de coco rayado para la producción de confites.
- Actualmente los cooperativistas venden el coco. El mercado local paga alrededor de 17 centavos por cada uno. |
En poco más de 20 años de administración la plantación perdió su productividad y los clientes de Estados Unidos y Europa que compraban el hueso (carnosidad) y aceite de coco producido en la isla.
Con la baja rentabilidad, la compañía, la cual fue fundada por la familia Sol, cayó en una serie de problemas económicos de los cuáles comienza a salir.
De acuerdo con estimaciones del MAG (Ministerio de Agricultura y Ganadería), en el Espíritu Santo se produce el 80 por ciento del coco que demanda el país.
“En el país somos deficitarios. Importamos coco de Guatemala, ellos nos venden alrededor del 20 por ciento de nuestro consumo”, dijo Mario Salaverría, ministro de Agricultura y Ganadería.
Jorge Escobar, director de FrutalES (Programa Nacional de Frutas de El Salvador), explicó que anualmente el país invierte hasta 500 mil dólares en la compra de cocos chapines, una inversión que manifestó “bien podría cubrirse con las plantaciones locales”.
El plan que gestan las partes involucradas contempla generar el desarrollo de la producción de lácteos y de otras plantaciones de frutas en la zona.
De acuerdo con la comisionada presidencial para la Agricultura, Carmen de Sol, una de las ventajas que la isla ofrece es que no tiene presencia de la mosca de la fruta, lo cual dará un valor agregado a la producción que ahí se desarrolle.
Agregó que el plan también contempla que los productores miembros de la cooperativa se beneficien con la tercera fase del programa Frutaes.
“El programa ya se adjudicó al Instituto Iberoamericano para la Cooperación en la Agricultura para que lo administre y ejecute. La idea es que a la mayor brevedad puedan iniciar el trabajo acá. Vamos apoyar con un técnico en la parte agronómica y uno en lo agroindustrial”, destacó Salaverría.
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| Apoyo. La isla sería una de las beneficiadas con FrutalES III.Foto EDH |
El ministro de Agricultura explicó que la idea es ayudar a los cooperativistas a mejorar la productividad para que bajen sus costos de operación y que busquen la diversificación.
“Ahora están vendiendo el coco a 17 centavos, pero sus costos son de ocho centavos. Si ellos logran mejorar su productividad podrán sacar ventaja de ello”, agregó el funcionario.
Nuevas oportunidades
Hasta finales de los 70 el panorama de la empresa era próspero, dado que el aceite de coco era una apuesta comercial salvadoreña.
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