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Contestando
No negociará su disciplina la F.A.

Es importante destacar a la sociedad que la Fuerza Armada es respetuosa de la ley y que ha dado cumplimiento estricto a todo lo dispuesto por la honorable Corte Suprema de Justicia y el Órgano Judicial en general.

Publicada 20 de febreo 2006 , El Diario de Hoy

Otto Alejandro Romero*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

El artículo 216 de la Constitución de la República señala textualmente:
“Se establece la jurisdicción militar. Para el juzgamiento de delitos y faltas puramente militares habrá procedimientos y tribunales especiales de conformidad con la ley.

La jurisdicción militar, como régimen excepcional respecto de la unidad de la justicia, se reducirá al conocimiento de delitos y faltas de servicio puramente militares, entendiéndose por tales los que afectan de modo exclusivo un interés jurídico estrictamente militar.

“Gozan de fuero militar los miembros de la Fuerza Armada en servicio activo por delitos y faltas puramente militares”.

Por su parte la Ordenanza del Ejército en su artículo 5º señala:
“Subordinación es el respeto y obediencia que debe el inferior al superior.
“Disciplina es la fiel observancia de los reglamentos y las leyes militares.
“La subordinación y la disciplina se complementan, y juntas constituyen virtudes militares esencialísimas que determinan la calidad individual o colectiva en el Ejército”.

Como Ministro de la Defensa Nacional, creo oportuno señalar estos marcos jurídicos a nuestra sociedad en este momento, por el simple hecho de que en días recientes ha habido planteamientos públicos de algunos familiares de militares, que desconociendo la ley, o manipulados por entes sin escrúpulos demandan para sus parientes militares, que se hagan concesiones que la ley no permite, llegando incluso a plantear que el mando no quiere “negociar” con ellos, como si la disciplina de la Fuerza Armada fuera algo que se puede negociar.

Deseo recordar a estas personas, que ser militar en El Salvador es algo “voluntario”; pero una vez se está de alta, se es sujeto de la jurisdicción militar, y no se puede escoger qué parte de la ley me gustaría cumplir y cuál no, porque el militar se prepara para la defensa nacional, esa es su razón de ser.

Además, la defensa nacional es un servicio que requiere a veces el máximo sacrificio por nuestra Patria, nuestra sociedad, nuestros hijos y las futuras generaciones.

Es entonces un servicio que se realiza a veces en situaciones extremas, y por esa razón, en tiempo de paz como en el que gozamos actualmente, se prepara el recurso humano en todos sus niveles para esas situaciones.

La Fuerza Armada no puede negociar su disciplina, pues dejaría de ser la Fuerza Armada. Los militares vivimos de valores y creemos firmemente en que la disciplina y la subordinación son las virtudes militares fundamentales, que todos compartimos y en las cuales se asienta nuestra “Doctrina militar”.

Esto, para garantizarle al pueblo salvadoreño que aun en las peores circunstancias, cuando la vida y los bienes de nuestro pueblo están amenazados, los soldados estaremos siempre “al pie de la cureña”, listos y sin deliberar para salvaguardar a nuestro pueblo ante la adversidad.

No, en definitiva, “la Fuerza Armada no puede negociar su disciplina”, porque si lo hace, estaría negociando el Estado de Derecho, lo cual parece no tener importancia para estos organismos que “dicen que velan por el derecho”, y que se dedican a darles esperanzas infundadas a aquellos oficiales, que por su “mala conducta” reciben su sanción disciplinaria con base a la ley y reglamentos militares.

En ese ámbito, reitero que la Fuerza Armada no tiene por norma tratar los aspectos disciplinarios internos a la luz pública, porque cuida del bienestar de sus miembros y de sus familias y respeta su dignidad, aun la de aquellos militares que tienen “mala conducta”.

Es importante destacar a la sociedad que la Fuerza Armada es respetuosa de la ley y que ha dado cumplimiento estricto a todo lo dispuesto por la honorable Corte Suprema de Justicia y el Órgano Judicial en general, lo cual fortalece la democracia, la República y el Estado de Derecho en El Salvador, pero especialmente, fortalece de nuevo a la Fuerza Armada, porque promueve la perfección de su marco jurídico y con ello la justicia institucional.

*Ministro de la Defensa Nacional.

 

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