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Palabra
El “Yo-sombra” y el “Yo-luz”
El yo sombrío es natural en la compleja dualidad del hombre:
somos mitad ángel de luz, mitad ángel caído; mitad
victoria, mitad derrota.
Publicada 20 de febreo 2006 , El Diario de Hoy
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Carlos Balaguer
El Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Mitad tiniebla, mitad amanecer. Una parte sueño y otra ilusión.
Al fin, incredulidad y esperanza. De nuestra afortunada elección
depende el dichoso porvenir.
Este día deberemos decidir ser montaña, amanecer, dulzura
de margaritas, conquistado o conquistador. Montaña, para crecer
un poco cada día en nuestro interior. Amanecer, para ser promesa,
lumbrera, encantamiento del ser, toda una vida por empezar los anhelos.
Dulzura de margaritas silvestres, para sacar toda la miel de la existencia
desde nuestro propio corazón. Finalmente, ser conquistador en vez
de conquistado. Conquistar la noche del ser y su alborada. Conquistar
la libertad que nos lleva a las estrellas. Conquistar el desierto, a nosotros
mismos. Al fin, conquistar la vida.
Elegir ser hijos de la luz. Con el paso de los años aprenderemos
a jugar el albur de lo bueno y lo malo. De esa manera sacaremos provecho
de las cosas adversas. Así, cuando haya tormenta iremos a favor
de la tormenta para encontrar la calma de un nuevo amanecer. El maravilloso
día del “yo-luz”. Somos luz, parte de ella. Austro.
(palabrasbalaguer@gmail.com)
Día a día
REGLAS Y TRADICIONES
El sistema de gobierno y el orden social establecen las diferencias entre
el nivel de bienestar de las naciones, aunque es obvio que aprender sobre
los modos de vida de una comunidad, sobre sus reglas y tradiciones, es
asunto de la educación, tanto la formal como la informal y la familiar.
Los alemanes comunistas sin duda estaban mejor educados que los italianos
o los estadounideses, pero su productividad y su inventiva eran escasas,
como lo comprueba el bajísimo número de patentes que obtenían
con relación a los otros pueblos de Europa Occidental.
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