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Caen más de 400 narcos
Sin tregua

ODAN. Realiza al menos 60 operativos mensuales contra los traficantes al menudeo. Son al menos 15 lugares focalizados en San Salvador donde venden alucinógenos

Fundasalva. Ayuda a unos 90 pacientes cada mes que desean salir de la adicción. El 80% de los adictos recibe tratamiento desde su entorno, pero muchos tienden a recaer

Publicada 18 de febrero 2006, El Diario de Hoy

Katlen Urquilla
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Eran alrededor de las 3:30 de la tarde del 3 de febrero. Ana Gloria Cárcamo, de 44 años, nunca se imaginó que engrosaría la lista de 426 detenidos por vender droga en pequeñas cantidades.

Ana Gloria fue acusada de vender crack en su casa en la colonia Tikal, de Apopa. Se la llevaron detenida y sus niños tuvieron que quedar a cargo de una vecina. Sólo alcanzó a dejarles dinero, con permiso de la Fiscalía, para que compraran la comida.

“El error que cometí fue dar a que arreglaran un paquete aquí en mi casa”, fue lo único que dijo en su defensa, mientras registraban su vivienda.

Las autoridades aseguran que han intensificado los operativos, a unos 15 por semana, para asestar golpes en contra de los expendedores de estupefacientes.

Las terapias en fundasalva
La institución ofrece proyectos que ayudan a los adictos buscar la rehabilitación
- En promedio, cada mes recibe a 90 pacientes.
- El 82% de los que asisten son hombres.
- Les ofrecen dos tipos de tratamiento: uno ambulatorio y otro residencial.
- La mayoría es tratada desde sus entornos. En la institución aseguran que eso les ayuda a lidiar con el problema de consumo.
- A otros los llevan a una zona alejada del vicio, pero al salir muchos recaen.
- En lo que va del año, han ingresado unos 17 adictos nuevos que desean someterse a los tratamientos de la fundación.

A la fecha, la División Antinarcóticos (DAN) de la Policía, registra poco más de los 80 kilos en decomisos de marihuana, cocaína, crack, heroína y otras a nivel nacional. Esto equivale a 600 mil dólares.

La cifra de detenidos en mes y medio asciende a 426 hasta ayer, en su mayoría son hombres.

Al menos ayer cuatro personas fueron arrestadas en diversos hechos por traficar con drogas.

Sólo a uno de ellos, Héctor Acosta Arévalo, de 20 años, le decomisaron casi un kilo de cocaína.

A tres mujeres capturadas les hallaron crack e incluso, veneno que una de ellas trató de introducir al penal de Cojutepeque, en Cabañas.

Acecho

Esta guerra sin cuartel contra los expendedores minoristas de droga se denomina “plan Halcón” y consiste en operativos en lugares de mayor incidencia de drogas, explica el subinspector de la DAN, identificado como Neftaly.

Afirma que el objetivo es atacar al consumidor, al distribuidor en pequeño de los alucinógenos.

Las comunidades Tutunichapa 1, 2, 3 y 4; El Hoyo, Barrios Lourdes, Candelaria, San Jacinto; las colonias soyapanecas San José, 22 de Abril, Las Margaritas, la Coruña, La Labor, son algunas del listado que la Policía tiene identificadas en el área metropolitana de San Salvador como de mayor comercio de estupefacientes en pequeñas porciones.

De punta a punta

Pero en el interior del país también están bajo la lupa sitios del occidente como Atiquizaya, en Ahuachapán; Chalchuapa, Metapán y la ciudad de Santa Ana; Armenia y Acajutla, en Sonsonate.

En oriente han clasificado las colonias Milagro de la Paz, Los Ángeles y 15 de Septiembre, en San Miguel; colonias Soriano, Santiago de María y Jucuapa, en Usulután, como centro de comercialización de drogas.

La excepción en el mapa es Morazán y La Unión, donde aseguran que “es poco”, porque son lugares, a juicio de las autoridades, más de tránsito de los alijos que generalmente vienen de Guatemala y Honduras.

En los departamentos que tienen puntos fronterizos la venta es por pocos, pero constantes y más barato, porque se facilita el trasiego desde Guatemala y Honduras, sostiene Neftaly.

Detenida. Ana Cárcamo, acusada de vender crack.Foto EDH

El jefe policial asevera que la droga que más se vende por la facilidad para conseguirla y por el valor es el crack. Cada piedra tiene un precio que oscila entre uno, dos y cinco dólares, depende de la concentración y pureza de la cocaína.

De esto puede dar fe “Tere” (nombre ficticio), una joven que por siete años fue adicta del crack y que hoy se recupera en un centro de ayuda. (Ver historia aparte).

Otra de mayor distribución es la marihuana. En lo que va del año se han incautado de 65.70 kilos, seguidos de casi diez en cocaína y más de tres en heroína.

Oscar Bonilla, presidente del Consejo Nacional de Seguridad Pública, explicó que la droga que más se vende al menudeo es el crack por su efecto rápido y por el precio asequible.

“En sitios fronterizos la droga la venden a un precio menor que en la capital, porque hay menos riesgo”
Subinspector Neftaly
Investigador de la DAN

“La droga que más se vende en pequeñas porciones es el crack por su efecto rápido y su precio asequible”
Óscar Bonilla
presidente del CNSP

Las comunidades tutunichapa, El hoyo, 22 de abril y la labor están Entre las colonias más asediadas por LOS TRAFICANTES de droga en san salvador, según la dan

 

“Por mí y mis hijos dejé de consumir”

De la “vida loca”, Tere (nombre ficticio) sólo conserva los tres puntos tatuados en la esquina de su ojo izquierdo.

Capturas. Héctor Acosta (de blanco), Yunis Filonila Jurado (al fondo) y Francisca Odilia Ramos cayeron por tráfico de drogas. Foto EDH

Pero el nombre que lleva marcado en su mano derecha le recuerda con profundo dolor la pérdida de su bebé, por causa del consumo de crack.

La joven de 21 años relata su historia de adicción, con el balbuceo de su tercera hija de cuatro meses, de fondo.

Tenía 12 años cuando se escapó de su casa. Quería olvidarse de los problemas con su madre.

Dos años después, en medio de las parrandas y fiestas en discotecas, experimentó la primera borrachera y el primer “lineazo” de cocaína.

Ese se lo “regalaron”, pero poco a poco la adicción aumentó. Se gastaba lo que ganaba de vender dulces y cigarros en la calle. Cada piedra le costaba $0.60 centavos.

Se las ingeniaba para conseguir más y más dinero. El que tenía no alcanzaba a saciar sus ganas de sentirse alucinada.

Su primer hijo llegó en pleno torbellino de su vida. Nació enfermo de sífilis y a los pocos días murió. Eso la hizo reaccionar y caer en cuenta de lo que hacía con su vida.

Cicatrices

En el mundo de las drogas consiguió que casi la mataran. De eso guarda una cicatriz en el cuello y otra en la mano de “unos puyones” que recibió.

La maternidad le llegó por segunda vez. Al hospital llegó sedada por la droga, tanto que ni sintió los dolores de parto.

Volvió a perder a su vástago, pero esta vez se lo quitó una institución, porque no dejaba de consumir crack, aunque trataba, pero recaía una y otra vez.

En su entorno, adquirir las piedras era fácil, incluso, llegó a aprender cómo prepararlas.
Pero otra muerte más la atormentó. Esta vez fue el padre de su tercera hija, quien fue asesinado.

Desde que la bebé nació, quiso dar un giro a su vida, por ella, por el pequeño que desea recuperar y por su persona.

Buscó ayuda para rehabilitarse y se ha alejado del consumo después de siete años. Se ha alejado de los “puchiteros” que la tenían esclavizada.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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