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En seis días tropa saldría de Kuwait

Sin localizar. Un militar del contingente que recibía atención médica en EE.UU. huyó del hospital. Se desconoce su paradero

Publicada 18 de febrero 2006, El Diario de Hoy

Traspaso. Los militares pasaron el mando al nuevo grupo de soldados salvadoreños. Foto EDH

CUSCATLÁN VI
MISIÓN IRAQ
Periodista: Jorge Bertrán
Enviado especial
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

La seguridad pública en El Salvador y los recibimientos de sus familias son los temas de conversación de los 378 militares del Batallón Cuscatlán V en Campamento Virginia, en Kuwait, donde esperan el retorno a su país.

La orden para salir de Kuwait podría emitirse entre el domingo y jueves, dijeron fuentes castrenses.

Un mes de licencia
- Este periodo, según autoridades, servirá para que los soldados pasen un tiempo con sus familias a quienes no ven desde hace más de medio año.
- Muchos militares conocerán a sus hijos quienes nacieron mientras sus padres cumplían la misión.

Aunque del país salieron 380 militares, regresarán solo 378. Dos militares fueron evacuados hacia Estados Unidos debido a dolencias. A principios de enero, uno de ellos huyó de un hospital militar de San Antonio Texas, Estados Unidos, donde recibía atención médica.

Entre la tropa hay mucho optimismo. La mayoría, en cuanto arribaron al Virginia, comenzaron a buscar la forma de comunicarse con sus familias, por teléfono o correo electrónico.

Impacientes

Gran parte de los militares se preguntan cómo está la delincuencia en El Salvador.
Al escuchar que los índices de homicidios no han bajado desde hace un año, no pueden evitar hacer sus propios análisis, muchos de los cuales no son muy favorables hacia las maras y otros tantos despotrican contra las políticas de seguridad.

Sin embargo, pesan más las ansias por ver a sus parientes y meterse entre pecho y espalda pupusas salvadoreñas o cuando menos un plato de frijoles con queso y tortillas, hacen que el tiempo parezca lento.

Pero no todo es alegría. Algunos soldados tienen parientes que han caído enfermos y que, mientras ellos no toquen suelo salvadoreño, tendrán que arreglárselas por sí solos. Para estos legionarios, el regreso a casa no es tan placentero.

Atrás han quedado 380 militares salvadoreños que desde el jueves 16 ocupan posiciones en el Campo Delta, en Al Kut, Iraq, donde ayer amaneció haciendo un frío que quema las mejillas y pone moradas las manos de quienes osan andar sin guantes.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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