|
Salomón Ayala
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
La historia se repite en la mayoría de municipios del país.
Adolescentes con potencial ven truncado su futuro debido a factores que
los empujan a involucrarse en situaciones difíciles de resolver
para su edad; como por ejemplo un embarazo no deseado. Afortunadamente
las cifras son menos que en años anteriores
Uno de esos casos es el de Delmy Esperanza (nombre ficticio), de 17 años,
residente en la cabecera departamental de Chalatenango, quien quedó
embarazada y por ello tuvo que abandonar la escuela.
Según dice, nadie le explicó los efectos que conlleva ser
madre a su edad. “El hecho de haber tenido una hija implica mayor
responsabilidad”, dijo la joven. Agregó que para su mala
suerte no cuenta con el apoyo del padre de su hijo.
En la misma situación se encuentra Brenda Lisseth (también
nombre ficticio) quien afirmó “ahora todo ha cambiado para
mí”.
Interés
La similitud entre ellas es grande, ambas quedaron en cinta antes de los
17 años, sus parejas no se hicieron responsables, tampoco pudieron
continuar con su bachillerato y además fueron atendidas en el hospital
Dr. Luis Edmundo Vásquez.
Reina Isabel Menjívar, encargada del Programa de Atención
a Adolescentes de dicho nosocomio, explicó que el número
de jovencitas atendidas por embarazo y cuya edad oscila entre los 10 y
14 años, es de más de 12 al año. Mientras que en
las de 15 a 19 años, es de casi 70.
Reconoce que la cifra aún es alta, pero destaca que en los últimos
años ha disminuido gracias a la educación que se esta brindando.
La Dra. María Elena Ávalos Aragón, jefa de la Gerencia
del Adolescente del Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social,
MSPAS, respaldó a Menjívar y detalló que en 2002
inscribieron más de 30 mil adolescentes; mientras que el año
pasado bajo a menos de 23 mil.
Explicó que desde hace cinco años funcionan los clubes de
adolescentes, con base en tres ejes educativos, donde promueven valores
y se les educa sobre su cuerpo y la maternidad y paternidad responsable,
entre otros.
Otras instituciones también luchan por reducir los problemas de
los jóvenes de Chalatenango. Una de ellas es el Tribunal de Familia
que convocó a representantes de otras entidades para motivarlos
a desarrollar trabajo con y por la juventud.
 |