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| Protesta. Esta semana realizaron
un cierre de calles. Foto EDH |
Inés Quinteros
El Diario de Hoy
metro@elsalvador.com
Los vecinos de la comunidad La Cuchilla, ubicada en el kilómetro
siete de la carretera Panamericana, un kilómetro antes del desvío
a Santa Elena, no serán desalojados por el momento.
Gilberto Pérez, gerente de la comuna, declara que existe el proyecto
de construir un parque desde hace algún tiempo, pero que aún
no hay nada concreto.
De realizar la obra, la alcaldía reubicará a las 80 familias
que tienen 50 años de vivir en esa franja de tierra.
Según Pérez, cada familia tendría derecho a 150 varas
cuadradas para levantar su vivienda. Esto será posible si la comunidad
sigue conservando el mismo número de habitantes.
“Lo único que se les ha pedido es que no permitan que se
instalen más champas en el lugar. De lo contrario, se les reducirá
el espacio a 50 varas cuadrada por familia”, advierte Pérez.
Dora González afirma que la vivienda donde reside fue propiedad
de sus abuelos que trabajaron como colonos de la familia Dueñas.
El problema que enfrenta la comunidad es que ninguno cuenta con un documento
que evidencie que son dueños del terreno.
Los líderes de la comunidad sostienen que han realizado gastos
en construir y mejorar sus viviendas, y que no lo perderán así
por así.
Los habitantes llevaron a cabo un cierre de la carretera Panamericana,
frente a los nuevos centros comerciales de la zona.
Para el gerente Pérez la medida de hecho tiene tinte político
porque la comuna no está proyectando ningún desalojo.
Lo que llama la atención es que los moradores de La Cuchilla realizan
este tipo de actividades callejeras en cada verano.
En los carteles que portaron en la protesta exigen la legalización
de los terrenos, ayuda para obtener la personería jurídica.
Pese a que residen en un terreno de forma ilegal, cuentan con los servicios
indispensables como agua potable y energía eléctrica. La
comunidad está asentada a un costado de la quebrada El Piro.

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