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| Tiempo. Durante tres horas el jugo de caña hierve en los peroles hasta lograr su punto. Durante este período, los trabajadores baten la miel. Foto EDH |
Nuria romero
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
Naturaleza,ríos, aguas termales, ausoles, tradiciones y las típicas moliendas son sólo algunas de las riquezas que se esconden en los rincones de Verapaz, San Vicente.
El recorrido que conduce a todo este atractivo turístico inicia en la Molienda Los Hernández, ubicada a 56 kilómetros de San Salvador.
Rodeados del verdor de los árboles y el amarillo de lo que queda de los cañales en esta época, desde las 3:00 de la mañana, los trabajadores comienzan a desmontar la caña de azúcar para sacar el jugo que se convertirá más tarde en un delicioso “atado de dulce”.
“Molemos diez carretadas de caña de azúcar al día. El primer tendido (cinco carretas) lo hacemos a las 3:00 de la mañana, y el segundo a las diez. En cada uno nos tardamos unas tres horas para llenar seis peroladas”, explica Antonio Barahona, quien desde hace tres años realiza este procedimiento en una de las ocho moliendas de la Asociación Cooperativa de Productores de Dulce de Panela (Acopanela).
El jugo corre por un pequeño tubo hasta caer en grandes ollas de metal que hierven, por tres horas, al compás del ruido del motor que tritura las cañas.
Los turistas que llegan a observar la elaboración del dulce degustan de la miel a sólo dos horas del proceso, en especial los hombres, ya que según el mito, la espuma o “guarapo” que da el caldo, en ese lapso, “es mejor que el viagra”.
Cuando el líquido está en su punto, se vierte en los moldes para que enfríe y se transforme en la panela.
Este terrón de azúcar es empaquetado con tusas para luego vender cada atado a 0.40 ó 0.50 centavos de dólar, según la oferta.
Después de vivir esta experiencia, en carro o a pie, se puede dar un paseo por los alrededores de Verapaz.
A cuatro kilómetros de la Molienda Los Hernández, por una calle accidentada, están “Los Infiernillos” o respiraderos que tiene el volcán Chichontepec. Éstos están ubicados en el Cantón San Francisco, en el municipio de Guadalupe.
En vehículo, a diez minutos, se encuentran las aguas termales donde nace el río Acaguapa.
En invierno, a 700 metros de la ciudad, se aprecia mejor el río Verapaz.
En el trayecto se puede aprovechar para comprar alguna artesanía.

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