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Comentando
Los precios y la dolarización
Aún más irónico es que quieran regresar al colón
para “conducir una política monetaria expansiva”, que
significa que el colón les permitiría poner la máquina
a imprimirlos.
Publicada 17 de febreo 2006 , El Diario de Hoy
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Manuel Hinds*
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Es sabido que las personas que salen de su país por muchos años
tienden a pensar en él como era en el momento en el que lo dejaron,
como si el tiempo se hubiera detenido y el país hubiera dejado
de cambiar. Esto parece que le sucede a mucha gente con respecto al colón.
Lo recuerdan como si los precios que existían cuando se dolarizó
no iban a cambiar nunca más. Esto no es razonable ya que de hecho
el colón experimentaba tasas de inflación mucho más
altas que las que hemos tenido desde la dolarización.
Estos puntos quedan muy claros en la gráfica anexa, que muestra
el índice de precios de los frijoles desde enero de 1988 a diciembre
de 2005, calculado por la Dirección General de Estadística
y Censos (DIGESTYC). Es evidente en la gráfica que:
1. Los precios del frijol han tendido a moverse en ciclos, con subidas
y bajadas.
2. En esos ciclos hubo períodos largos en la época del colón
en los que el precio del frijol fue más alto que ahora, y por bastante.
3. La tendencia de la tasa de inflación que traía el colón
es mucho más alta que la que se ha producido al introducir el dólar.
Note usted que en la época del colón los máximos
y los mínimos de la curva eran cada vez más altos. Cuando
el precio bajaba, cada vez bajaba menos, y cuando subía, cada vez
subía más. Por eso la línea de la tendencia que llevaba
el precio del frijol en la época del colón (calculada desde
enero de 1988 a diciembre del 2000) es mucho más inclinada que
la que se dio con la dolarización (calculada de enero de 1988 a
diciembre de 2005).
4. Es importante notar que las tendencias deben calcularse de esta manera
(empezando ambas en enero de 1988) por el efecto de los ciclos del precio
del frijol. Como es obvio en la gráfica, la dolarización
se hizo en un mínimo de ese ciclo, de tal forma que el precio tenía
que subir. Si se hubiera dolarizado en agosto de 1996 y midiéramos
desde allí tendríamos una caída en los precios. Este
efecto se elimina si medimos ambas tendencias desde el mismo origen.
5. El descenso en la tendencia de largo plazo de la inflación del
frijol se dio a pesar de que el período del dólar se compara
con uno en el que el colón experimentó tasas bien bajas
de inflación. Es bien irónico que entre las personas que
parecen ahora estar más preocupadas por la inflación son
las mismas que criticaban al Gobierno cuando bajó la inflación
a alrededor de 2% en 1998 de los niveles de 20-30% de los ochenta y primeros
noventa, diciendo que exageraba la importancia de la estabilidad.
Aún más irónico es que quieran regresar al colón
para “conducir una política monetaria expansiva”, que
significa que el colón les permitiría poner la máquina
a imprimirlos, que es la receta clásica para generar grandes tasas
de inflación y devaluación.
El Gobierno del Presidente Duarte hizo precisamente esto y como resultado
los precios se multiplicaron por 2.8 veces durante su presidencia y el
colón cayó de 2.50 a 9.17 por dólar antes de estabilizarse
y apreciarse a 8.75.
6. Este resultado, que la tasa de inflación de largo plazo cae
con la dolarización, se da con las tortillas y los otros productos
y el total del Índice de Precios al Consumidor.
No deje que le insulten la inteligencia queriéndolo llevar de regreso
a las grandes inflaciones y devaluaciones de los ochenta.
*Ingeniero y columnista de El Diario de Hoy.
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