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| Mal clima. Los residentes de las zonas afectadas
salieron abrigados a sus labores. Foto AP |
Agencia AP
El Diario de
Hoy
internacionales@elsalvador.com
Cuadrillas de limpieza despejaron calles y viajeros al fin lograron
tomar sus demorados vuelos ayer, mientras la región noreste de
los Estados Unidos se iba recuperando de una de las peores tormentas invernales
de su historia.
Tras la tormenta, que dejó caer más de 60 centímetros
de nieve en algunas partes, obreros de empresas de servicios públicos
restablecieron la energía eléctrica en decenas de miles
de casas y negocios. Vientos que alcanzaron más de 80 kilómetros
por hora derribaron numerosos postes de luz.
La tormenta cubrió con un manto blanco desde Carolina del Norte
hasta Maine durante el fin de semana.
El Servicio Meteorológico Nacional informó que cayeron 26.8
pulgadas de nieve sobre el Central Park de Nueva York, la cifra más
alta desde que se comenzaron a llevar los registros en 1869. La marca
anterior era de 26.4 en diciembre de 1947.
Aunque la tormenta fue grande, podría haber sido peor en un día
de semana. “El dolor de cabeza fue menor porque ocurrió un
domingo’’, dijo Patrick Maloit, empleado del Servicio Meteorológico.
“Fue muy oportuno que una tormenta de esta magnitud”, se registrara
durante el fin de semana, añadió.
En Fairfield, Connecticut, cayeron 30.2 pulgadas de nieve y en Rahway,
Nueva Jersey, 27 pulgadas, de acuerdo al Servicio Meteorológico
Nacional. Al oeste de Filadelfia, en West Caln Township, cayeron 21. El
promedio de nieve para todo el invierno en Filadelfia es justamente de
21.
Los tres principales aeropuertos del área de Nueva York, el John
F. Kennedy, el La Guardia y el Newark (éste último en Nueva
Jersey), reiniciaron un servicio limitado ayer por la mañana.
Los niños se mostraron encantados de salir con sus trineos, que
hasta ahora habían sido usados muy poco en un invierno inusitadamente
templado.
“Nuestra esperanza es tener 365 días con nieve y sin escuela”,
dijo Reagan Manz, de nueve años.

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