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Palabras
Los días perdidos de febrero del amor

La tradición designa a febrero "februarius", para los antiguos latinos, como el mes del amor.

Publicada 14 de febreo 2006 , El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
palabrasbalaguer@gmail.com
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Es el segundo mes del año. En los años comunes tiene veintiocho días y en los bisiestos veintinueve. Se le designó como mes del amor, debido al natalicio del Santo Valentín, que ocurre el 14.

"Februarius" es el mes cuando menos hablan las mujeres, dice la sentencia popular, aludiendo irónicamente la fama de parlanchinas que tienen. Yo ampliaría más el concepto, diciendo que además es el mes cuando menos aman las mujeres, pues pierden uno o dos días de amor en esta romántica treintena.

Es como si a febrero le hubieran robado en la prehistoria dos días de amor, dos amaneceres, unas cuantas horas del sueño universal. Allá en esos dos días perdidos donde no existen las palabras, los sucesos, la vida y la muerte, la dicha y la tristeza. 48 horas cuando la vida se detiene.

Dos días cuando aún el mismo amor deja de vivir. A lo mejor "februarius" regaló a la eternidad dos días de su treintena, a cambio de merecer ser el mes de la divinidad del amor. ¿Dónde nos llevó febrero esos días de amor que se perdieron? Amense, por tanto, dulces amantes del atardecer. Sólo serán dos días menos que pasen en el calendario. Un febrero de amor que viva eternamente, aunque sea el más breve.

 


Día a día

"muro de la tortilla"

Lo probable es que el "Muro de la Tortilla" sea irrelevante, que no sirva de nada, pues hay mafias a ambos lados de la frontera que se ocupan de pasar a los mojados. A medida que el tráfico de personas se dificulta, sube el precio que cobran los coyotes, pero la gente continúa pasando, lo que va a incrementarse a medida que vivir en nuestros países sea más y más peligroso, primordialmente por el manto de impunidad que se ha tendido sobre los criminales.

S En todo caso, la diferencia entre los muros que levantan los comunistas y el que ahora construyen los Estados Unidos es muy simple: los primeros están ahí para evitar que la gente escape; los segundos, para impedir que la gente se meta.

 

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