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Evitan un motín en centro de menores

Emergencia. Autoridades decomisaron drogas, punzones y cuatro celulares. Declararon la emergencia durante tres días.

Publicada 8 de febrero 2006, El Diario de Hoy

Intervención. No es la primera vez que la UMO ha tenido que entrar para controlar a los jóvenes. Foto EDH

Geraldine Varela
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

Dos requisas realizadas consecutivamente en el Centro Reeducativo de Menores de Tonacatepeque, San Salvador, provocó ayer que los infractores causaran desórdenes que obligó a las autoridades a pedir la intervención policial y a ordenar el estado de emergencia durante 72 horas.

La medida fue ratificada por la Jueza Primera de Ejecución de Medidas al Menor Infractor, Aída de Escobar, quien llegó al lugar y constató la rebeldía de los internos. Dos sectores del centro son en los que iniciaron la revuelta.

Según lo reportado al juzgado por las autoridades penitenciarias, la rebelión inició luego que el lunes se les decomisara a los infractores una gran cantidad de marihuana, punzones, un celular y tres chips.

Causas

Los internos se negaron a asistir a las clases de los talleres y decidieron permanecer fuera de las celdas pese a la orden dada para que ingresaran en ellas.

Otra de las causas que llevó a las autoridades a decretar la emergencia fue que los menores del sector conocido como Hexágono, saltaron los techos y pasaron al sector tres, donde se ubican los internos que ya han cumplido la mayoría de edad.

Ayer, en otra requisa sorpresa logró el decomiso de otros tres celulares y más punzones.
Para controlar la revuelta que se había iniciado, la Unidad de Mantenimiento del Orden(UMO) irrumpió al centro para controlar a los internos y evitar que se armaran nuevamente.

Además, cinco internos que dirigían los disturbios - fueron separados del grupo y llevado a celdas de reflexión, es decir a recintos de aislamiento.

Según de Escobar, al no haber vigilancia en el perímetro del centro se ha facilitado que los internos se hagan de objetos de uso restringido y en otras ocasiones, los mismos familiares se los han entregado.

Para introducir marihuana, por ejemplo, las familias introducen la hierba en medio de chorizos que ingresan para los internos.


 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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