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| Control. La Hacienda Pública endurecerá
la fiscalización. Foto EDH |
Mirella Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El fisco recaudó durante el año pasado más de 300
millones de dólares adicionales a los recolectados en 2004, producto
de la reforma tributaria, pero no conforme con dicha cantidad ha programado
ir en el quinquenio tras más de 49,000 comerciantes y vendedores
informales.
La meta es parte de la estrategia emprendida por la Dirección General
de Impuestos Internos (DGII) que busca cerrar los huecos fiscales, y con
ellos eliminar la evasión que se genera en esa área.
Durante años, los empresarios formalmente constituidos se han quejado
de que el sector informal les afecta en sus ventas porque no paga impuestos,
ISSS ni AFP, además de que venden bajo el esquema de “dumping”,
es decir que venden sus productos por debajo del costo de producción.
En parte atendiendo esa queja, y por otro lado, tratando de aumentar la
recaudación, el fisco emprendió el año pasado una
reforma que ya comenzó a dar sus frutos: La carga tributaria que
andaba por el 12.2 por ciento del PIB cerró en 2005 en 13.2 por
ciento del PIB.
En 2004 la recaudación fue de 1,925 millones de dólares,
y el año pasado alcanzó los 2,228.9 millones.
Inspiración
Ese aumento del 15.8 por ciento en la cantidad recaudada ha dado nuevas
alas a las autoridades tributarias que enfilarán sus baterías
contra los evasores informales.
Sólo el año pasado, la administración tributaria
incorporó a 8,482 comerciantes no formales a la base de contribuyentes
y este año pretende absorber a unas 8,906 personas, lo que representa
un crecimiento del 8.02 por ciento, con respecto al período anterior.
Maximiliano Portillo, presidente de la Asociación de Medianos y
Pequeños Empresarios Salvadoreños (AMPES), advierte que
aquí el Estado debe ser cuidadoso porque debe diferenciar entre
las personas que practican un negocio informal de subsistencia de aquellos
que amparados en la informalidad evaden impuestos.
Por ejemplo, indicó, es diferente tocar a una persona trabajadora
que tiene su propio carretón para poder subsistir a tocar a quien
tenga 40 carretones y acumula riqueza, pues éste último
si debe pagar impuestos, dijo.
“Habría que hacer que paguen aquellos empresarios que traen
furgones con mercadería de Asia para embodegarla en sus casas,
y luego la mandan a vender a las zonas peatonales, pero no estoy de acuerdo
que se vaya trás los comerciantes (de la calle) que están
a la vista”, dijo.
Por su parte, el presidente de la Sociedad de Comerciantes e Industriales
Salvadoreños (SCIS), Humberto Hernández, argumentó
que los castigos o sanciones que imponga Hacienda no deberían ser
tan fuertes, sino que más bien debería dársele a
los informales un plan de amnistía para que los empresarios puedan
pagar sus tributos hasta ponerse al día.
“Lo importante es crear cultura de pago porque sino el empresario
quiebra a raíz de la competencia desleal y por los castigos fiscales,
lo cual no deja que el empresario se desarrolle”.
En el mismo orden de ideas, Portillo estima que a los informales hay que
irlos induciendo poco a poco, darles asesoría y financiamiento
para que se enrolen en el desarrollo del país, y vean los beneficios
de la formalidad.
Luis Barahona, titular de la DGII, apuntó que es difícil
determinar el monto que se evade, pues aunque puede que sean comerciantes
que no tengan un establecimiento si generan los suficientes ingresos para
tributar.
“Está obligado a pagar impuestos toda aquella persona o empresa
que obtiene ingresos por 5,714.29 dólares o activos por 2,285.7”.
Para el desarrollo de esta estrategia, el funcionario detalló que
se ha desplegado un contingente de 600 auditores dedicados a éste
tipo de fiscalización, más un refuerzo de 1,000 auditores,
ad-honorem, en su mayoría estudiantes universitarios.
En cinco años se reducirá la elusión de
renta de 54 a 49%
Luis Barahona reveló ayer que las proyecciones del fisco son reducir
la evasión de renta del 54 al 49 por ciento, y de IVA del 34 al
27 por ciento, ambos casos en cinco años.
Para ello, están desplegando todo un esfuerzo para detectar las
principales faltas en que incurren los evasores, independientemente de
su rubro de operación.
Entre éstas encontramos a quienes no facturan, a los que tienen
máquinas regisradoras no autorizadas, los que tienen compras mayores
a sus ventas y los que presentan utilidades más bajas que el promedio
de la industria.
Asimismo se verificará con mayor énfasis a quienes no lleven
control de inventarios, no presenten declaraciones o presenten declaraciones
a cero (sin pago) pese a que tuvieron operaciones que generan pago de
impuestos.
Otro de los candidatos a ser tomados como evasores son los comerciantes
que incorporen gastos o créditos fiscales, en sus declaraciones
que no son deducibles.
Igual sucerá con quienes entreguen facturas o tiquetes no autorizados
por Hacienda, los que sean denunciados, o cuando sus compras sean iguales
o levemente superiores a las compras.
También se perseguirá a quienes declaren pagos mínimos
menores al impuesto real al que generaron por pagar.
Finalmente, también se considerará sospechoso de evasión
aquella empresa que tenga crecimiento patrimonial que no corresponda a
su nivel de tributación, por ser injustificada.
Barahona explicó que si en lugar de ampliar la base tributaria
se hubiera aumentado el IVA en un punto porcentual sólo se habría
obtenido 76 millones de dólares, con dos puntos 152 millones y
con un alza de tres puntos cerca de 228 millones de dólares; todavía
una cantidad inferior a lo recolectado con las reformas.
Para el 2006, el Gobierno ha proyectado una recaudación cercana
a los 2,276 millones de dólares, como producto de esa nueva meta
anual.
Sólo en enero de 2006, ya se logró obtener 223.4 millones
de dólares, contra los 178 millones logrados en idéntico
mes de 2005, lo que representa una diferencia de 45 millones de dólares.
“Ese es un crecimiento, sólo en enero de 2006, del 25.4 por
ciento”, recalcó.

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