 |
|
De primera mano. El empresario Francisco de Sola explica de forma detallada el desarrollo del proceso de adjudicación del fondo. Fotos EDH |
Dependiente de ayuda externa
Los fondos del Milenio garantizarían la vía.
- El proyecto incluye 310 km que unen oriente con occidente y una red de 180 km que integraría territorialmente la zona norte con el resto del país.
- La Longitudinal se estableció como prioridad nacional en 1999.
- Los primeros estudios sobre la obra de infraestructura datan de la década de los setenta.
- La Comisión Nacional de Desarrollo (CND) calcula que costará 374 millones de dólares.
“El gobierno nunca ha tenido recursos para hacer la vía. Ahora, con el proyecto y EE.UU. muy interesado en ayudar, hay un matrimonio de ideales” |
Leyre Ventas
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Este notable empresario ha caminado a la par de la carretera que, de lograr unos fondos estadounidenses, promete ser la panacea del desarrollo en el norte del país.
Primero, porque Francisco de Sola es miembro veterano de la Comisión Nacional de Desarrollo (CND), la arquitecta del proyecto. Y últimamente por representar a ésta y al sector privado en el escenario que reúne al aspirante a la ayuda–el gobierno salvadoreño– y a los potenciales benefactores–el Congreso de los EE.UU.
Por este cargo último, en la Comisión de Seguimiento de la Cuenta del Reto del Milenio, su discurso acerca de la Longitudinal de Norte se aleja cada día de la especulación.
El Diario de Hoy: Cada día un anuncio del presidente nos recuerda que El Salvador es finalista de la Cuenta del Milenio. ¿Es ésta una forma de decir sin decir que los fondos son un hecho?
Francisco de Sola: Lo que ocurre es que, en efecto, El Salvador sí es finalista. Somos finalistas en un rango de países que se llama de renta baja-media. El otro es Namibia.
Actualmente estamos tratando aceleradamente de cumplir metas de tiempo para presentar el proyecto. Todo indica que vamos bastante bien, y que estamos cumpliendo con una metodología muy rigurosa que lleva la Cuenta del Milenio para determinar si nos pueden dar el dinero o no.
EDH: Pero hay una gran confianza en que sí.
F. S.: Hay mucha confianza en que sí por dos razones. Primero, en que lo que se va a llevar es un proyecto bien fundamentado y muy necesario. Y segundo, que hay un esfuerzo muy concertado.
EDH: Pero no es el todo o nada. Esos fondos estadounidenses se pueden compartir.
F.S.: El congreso de los EE.UU. es el que decide, y no los comparte pero los adjudica. Así, es posible que adjudique todo a uno o todo a otro, o lo divida. Nosotros, no obstante, estamos buscando la totalidad de lo que creemos que se va a poder definir en este año. Porque ellos definen y luego comienza el largo proceso de ir desembolsando. No es solo llegar y ganar.
Es un proceso completo en el que uno tiene que pasar esto por el congreso de los EE.UU. y después, según el año calendario y el año presupuestario, van desembolsando; y midiendo si uno cumple. Uno tiene que seguir cumpliendo con esas medidas bajo las cuales nos juzgan: corrupción, gobernabilidad, facilidad de hacer negocios, educación primaria, etc. Si flaqueamos y retrocedemos, no nos desembolsan. Es una tarea constante.
A ese respecto, a Nicaragua y Honduras se les adjudicó otros años el fondo, pero aún están esperando el desembolso. Siguen en esos trámites.
EDH: ¿Hasta cuánto podría desembolsar EE.UU.? Hace unos meses se hablaba de 250 millones de dólares, y en las últimas publicaciones de los medios la cifra era de 442 millones. ¿A cuánto se está aspirando?
F.S.: Esas cifras están todavía elásticas. Pero sí ha habido un giro importante. Con el nuevo año hemos recibido aliento de Washington para postularnos por más de los 250. Así que, probablemente, la petición de la totalidad del proyecto va a ser arriba de los 400.
 |
|
Interesado. Francisco de Sola toma nota de los puntos que se abordan en la entrevista. . Fotos EDH |
EDH: ¿Cómo es posible que con unos fondos estadounidenses se logre lo que 30 años de política nacional no han hecho?
F.S.: Se debe al presidente Bush, que ha inventado una nueva forma de dar ayuda, mucho más puntual, mucho más rigurosa que los sistemas que había antes. Y El Salvador se ha ubicado en una posición de muy buen amigo de Estados Unidos, por consiguiente, hay toda una voluntad, si cumplimos con los parámetros, de ayudarnos.
EDH: Y desde que esta carretera se planteó como prioridad nacional, ¿siempre se ha esperado una ayuda, un fondo externo para construirla?
F.S.: La carretera es un anhelo de muchos años. Pero es un proyecto lógicamente muy ambicioso. Posiblemente el gobierno nunca ha tenido los recursos internos para poder hacerla toda. Esa en efecto una muestra de la trama difícil bajo la cual pasa la zona norte. Nunca ha sido una zona de prioridad, por eso es que nunca se ha hecho la carretera. Ahora surge que el gobierno americano está muy interesado en ayudar, hay un buen proyecto, y existe este fondo del Milenio que busca grandes metas y grandes transformaciones. Fue un matrimonio de ideales.
EDH: Pero entonces ¿a quién se puede responsabilizar de que la prioridad que se estableció en los 90 aún lo siga siendo?
F.S.: Al país. El país no logró subir en su deseo, en su visión de futuro, este proyecto como meta importante; hasta ahora.
EDH: ¿La Comisión Nacional de Desarrollo nada tiene que ver en ese retraso?¿O es, por el contrario, una sobreviviente de tres mandatos presidenciales?
F.S.: Mire, la CND gana el premio nacional de persistencia. Porque comenzamos hace ocho años, y nunca nos dimos por vencidos. Más bien aquí se debe, parcialmente, a la comisión que por sostener y trabajar bien la idea, no solo de la carretera, sino de la estrategia del desarrollo del norte, resultó que el Presidente Saca vio en este proyecto uno de esos macroproyectos transformadores y por eso ahora es prioridad.
EDH: ¿La carretera longitudinal es la mayor apuesta de la CND desde que se constituyera en 1997?
F.S. No, la comisión tiene varias apuestas. Éste es uno de cinco grandes proyectos, en estos momentos es, quizá, el que más tiempo nos está absorbiendo, por razones obvias. Quisiera reiterar que no es la carretera, es mucho más que una carretera, es toda una estrategia de desarrollo de la zona norte. Tiene que ver con lo estratégico de la zona norte misma y con una idea de que, sencillamente si el país está bien, pero tiene abandonada más de la tercera parte de su territorio, y posiblemente una cuarta parte de su gente, no puede estar bien el país.
Es un asunto de cohesión social y de solidaridad humana. Aparte que tiene grandes conceptos estratégicos. Es un proyecto muy importante para el futuro del país.
EDH: Y no es ese el objetivo último, ¿que sea el país un punto estratégico que con el canal seco sustituya al de Panamá en las relaciones comerciales con el norte?
F.S.: No, no se puede hablar de sustituir el canal de Panamá. Pero sí se puede hablar de modernizar al país en función de un centro logístico y de un eje importante de producción y exportación de la región centroamericana. Y en el proceso de llegar a eso, transformar toda una zona que ha estado casi olvidada hasta ahora.
EDH: Sandra de Barraza comentaba en una de sus columnas que la Longitudinal no es para sacar la zona septentrional de la pobreza. Y añadía que en esa zona, con los años, se ha invertido hasta 300 millones de dólares.
F.S.: Ella quiere decir que mucha asistencia internacional ha ido a la zona norte, pero de forma disgregada, no concentrada, no con una macrovisión. Y no ha tenido mayor impacto.
Lo que dice Sandra es que, al atender a la zona norte de forma integral, no solo transforman ese área sino así también el país.
Por ejemplo, uno de los componentes más importantes de esta estrategia, que acompaña a la carretera, es una red de ciudades: levantar la calidad de vida y servicios de ciertas ciudades para provocar la emigración del centro al norte; una repoblación de la zona norte.
EDH: Que se vayan al norte, pero no tanto.
F.S.: Que se vuelvan al norte nuestro, no al norte del otro lado. Invitarlos a volver, no solo con su capacidad humana, sino con su dinero.
EDH: ¿Tienen un plan B en caso de que los fondos no sean asignados?
F.S.: No, no hay un plan B en el sentido trabajado. Tenemos ideas de otros proyectos que pudieran calificar, pero el proceso sospecho que no es tan blanco y negro. Lo que dice la Cuenta del Milenio es: “ustedes traigan un proyecto muy bien trabajado, muy sistemáticamente organizado y medible bajo unas reglas muy claras y rigurosas”. Entonces, no creo que se trata de que lleguen y digan “no se puede”. Puede que lleguen y digan “no les damos todo” o “les damos parte”.
EDH: Decía que ahora están escribiendo el proyecto. También leí en alguna parte que falta la consulta ciudadana. ¿Qué sentido tiene hacer una consulta de esa índole a estas alturas, cuando el plan está tan mediatizado y es tan minucioso?
F.S.: Es una buena pregunta. El proyecto actualmente está en una fase de definición. Ya se ha definido cuales son las prioridades, se está definiendo la faseología de la carretera, y es una labor intelectual con consulta especializada. No obstante, la CND tiene ocho años de estar hablando de él. Ha habido una consulta ciudadana tanto en las grandes urbes como en la misma zona norte desde hace ocho años.
Por lo tanto, no ha sido inventado. Las comunidades han tenido mucho que decir en lo que necesitan. Entonces, la siguiente ronda de consulta ciudadana probablemente va a ser para validar esa arquitectura y la metodología de ejecución; porque no se va a poder ejecutar si las comunidades no están de acuerdo.

|