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Trasplantada muestra nuevo rostro

Ciencia. Este avance da una nueva esperanza a aquellas personas que sufren una desfiguración ocasionada por quemaduras u otros accidentes.


Publicada 7 de febrero de 2006, El Diario de Hoy

“Nueva vida”. Isabelle Dinoire, de 38 años, sonrió con dificultad en su primera presentación pública ante los periodistas. Foto Reuters

Agencia Reuters
El Diario de Hoy

internacionales@elsalvador.com

Una mujer francesa que recibió el primer trasplante parcial de cara en el mundo dijo ayer que estaba agradecida porque ahora tenía un rostro como el de “cualquier otra persona” y que quería volver a iniciar una vida normal.

Isabelle Dinoire, de 38 años, sonrió y rió con cierta dificultad en su primera presentación pública ante los periodistas desde la operación de noviembre, habló con problemas y sus palabras no se entendían bien.

Se le veían finas líneas de cicatrices desde su nariz sobre sus mejillas bajando a la mandíbula, las que dividían la parte superior de su cara con la parte inferior operada y parecía tener dificultades para cerrar la boca.

“Desde el día de la operación, tengo una cara como la de cualquiera”, expresó Dinoire, en una pequeña conferencia realizada en el hospital de Amiens en el noreste de Francia.

“Ahora puedo abrir mi boca y comer. Recientemente, también pude sentir mis labios, mi nariz y mi boca”, agregó. “Quiero reiniciar una vida normal”.

Los doctores dijeron que inicialmente ha tenido problemas para comer y hablar debido a las heridas.

A diferencia de los trasplantes de corazón, hígado y riñón, ésta no se trató de una operación para salvarle la vida, pero la cirugía presentó un riesgo considerable para Dinoire.

La mujer describió lo que había sufrido tras ser atacada y desfigurada por su propio perro en mayo pasado.

En referencia a éste ataque dijo que estaba inconsciente cuando su perro la mordió y sólo se dio cuenta de la gravedad de las heridas cuando trató de fumar un cigarrillo y no pudo sostenerlo entre sus labios.

Sorprendente. La paciente hasta ingirió una bebida. Foto Reuters

Al padecimiento que sufrió por la gravedad de las heridas y la extensión de las mismas, le siguió una sensación de regocijo cuando se miró por primera vez en el espejo, luego de la operación y no sintió dolor en la parte inferior de su cara.

Dinoire continuará con el tratamiento y los ejercicios para volver a ganar la absoluta movilidad de sus músculos faciales.

Cuando se le consultó por sus planes para el futuro, dijo: “Quiero volver a iniciar una vida normal”.

HABRÁ OTROS
El equipo de cirujanos quiere llevar a cabo otras cinco operaciones de este tipo.
-“Ella es la primera pero no será la única”, afirmó el profesor Jean-Michel Dubernard, cirujano en un hospital de Lyon, quien participó de la intervención quirúrgica.
- Los doctores dijeron que no podían negar que en el futuro Dinoire pudiera rechazar su trasplante.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


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