 |
| Curadora. Clara Astiasarán eligió
la presentación, como fotografía, de estos objetos.
Aquí muestra armas blancas reales. |
Dada Montalvo
El Diario de Hoy
vida@elsalvador.com
“La cárcel es uno de los espacios más
creativos y lúdicos que se puede encontrar”, expresa Clará
Astiasarán, curadora de la exposición “In dubia ttempora”
(momentos críticos) de Jhafis Quintero, José Díaz
y María Montero que se inaugura hoy en el Centro Cultural de España.
Y la cubana, radicada en Costa Rica, sostiene su tesis al agregar que
en las prisiones los reos tienen mucho tiempo y muy pocos recursos y,
aún así, se las ingenian para construir objetos de uso personal
y cotidiano con los materiales que tienen.
Prueba de ello es la selección de piezas fotografiadas que muestra
la exposición que ahora trae a El Salvador.
Entre los objetos que pueden contemplarse resaltan armas hechizas, tatuadoras
(hechas con carritos de juguete o lapiceros), revistas pornográficas
escondidas en libros de niños, pipas para marihuana y muchos otros
objetos distribuidos en 25 fotografías.
“Son una serie de objetos prohibidos creados en la cárceles
de Costa Rica y que forman parte de la cultura del presidio”, expresaron
los autores en el catálogo.
Además agregan que los mismos son imposibles de imaginar fuera
de su contexto, pero que “su belleza -si la hay- no busca la adulación,
sino la eficiencia” ya que las mismas resguardan momentos de la
vida como el descanso, placer y más.
Los autores, además, las bautizan con nombres en latín (el
lenguaje del derecho) y las definen al estilo científico. Para
ellos, esta exposición representa devolver estos objetos excluidos
al mundo del consumo.
La exposición se inaugura hoy a las 6:30 de la noche y estará
abierta hasta el 2 de marzo.

|