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ERIC WILSON/The New
York Times
El Diario de Hoy
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Durante una reciente fiesta de caridad que atrae a una multitud
principalmente de hombres homosexuales, el diseñador Peter Som
observó irónicamente que había tantos modistos, ejecutivos
de ventas y publicistas presentes que, si el muelle en el que se encontraban
se derrumbara, “no habría industria de la moda mañana”.
Dos meses antes, Tara Subkoff, la agente provocadora detrás de
la marca Imitation of Christ, había recalcado durante un foro público,
con una gran irritación, que la moda “es una profesión
de homosexuales”.
La diferencia entre sus actitudes ante el dominio de los hombres homosexuales
en la industria de la moda, una circunstancia peculiar y ampliamente reconocida,
ilustra una creciente tensión entre quienes se sienten discriminadas
contra aquellos que se sienten algo favorecidos. Por una percepción,
en gran medida no analizada, de que los hombres son mejores diseñadores
que las mujeres, y los hombres homosexuales son los mejores diseñadores
de todos.
Las declaraciones de Subkoff, formuladas durante una mesa de discusión
sobre la “Moda de la Generación X”, a fines de septiembre,
cayó como una bomba incendiaria en el mundo de la moda: también
acusó a Anna Wintour, editora de Vogue, de apoyar solamente a “hombres
jóvenes y homosexuales”. Desde entonces, continúa
un debate en torno a quién tiene mayores probabilidades de tener
éxito en la moda y también en torno a si las mujeres, quienes
constituyen la mayor parte de los consumidores de esta industria, enfrentan
barreras institucionales que limitan su progreso en el aspecto creativo.
No hay forma de medir con exactitud el índice de éxito de
los diseñadores con base en su sexo o preferencias sexuales o examinar
si los hombres son más talentosos como diseñadores que las
mujeres.
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| Carolina Herrera. La venezolana es una de las
diseñadoras más importantes a escala mundial. |
La lista de los jóvenes modistos estadounidenses más aceptados
por los vendedores al menudeo y celebrados en la prensa de la industria
en años recientes es casi exclusivamente de hombres: Zac Posen,
Marc Jacobs, Narciso Rodríguez y Som, así como Jack McCollough
y Lázaro Hernández, de Proenza Schouler. Sus contemporáneas
femeninas han tenido mayores dificultades para progresar, entre ellas
Behnaz Sarafpour, Alice Roi y Subkoff.
Una muestra de ello es que el Consejo de Diseñadores de Moda de
Estados Unidos está integrado por 121 mujeres y 156 hombres, sus
premios anuales Perry Ellis para los jóvenes talentos han sido
otorgados a ocho mujeres y 29 hombres (20 de ellos abiertamente homosexuales).
En algunos círculos, existe la percepción de que las principales
consumidoras de moda, las mujeres, se sienten más cómodas
al recibir consejos de un hombre sobre cómo deben verse. “Con
frecuencia, los hombres son mejores diseñadores para las mujeres
que otras mujeres”, opinó Tom Ford, el ex director creativo
de Gucci e Yves Saint Laurent.
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| Giorgio Armani. Es reconocido por vestir a los
actores y actrices de Hollywood. |
Mientras que Bill Blass, Valentino y Oscar de la Renta basaron sus imperios
en la fortaleza de un carisma no amenazante ni homosexual, Ford promovió
agresivamente sus diseños sexualmente cargados. Desde luego, hay
muchos más diseñadores homosexuales”, dijo Ford. “Creo
que somos más objetivos. No tenemos la carga de odiar ciertas partes
de nuestro cuerpo”.
Según Ford, cuando las mujeres diseñan para las mujeres,
proceden desde un punto de vista de lo que es práctico, no desde
la fantasía. “A veces, las mujeres están atrapadas
por su propia visión de sí mismas, pero algunas crearon
carreras en torno a eso”, aseguró. “Donna Karan estaba
obsesionada por su cadera y usó sus propias idiosincrasias para
definir su marca”.
A diferencia de las finanzas y la política, la moda siempre ha
incluido a algunas mujeres en la cima. Pero su visibilidad no aumentó
de manera acelerada al paso de las décadas, como en otras profesiones.
En los años 20 y 30, había muchas diseñadoras - Alix
Gres, Elsa Schiaparelli y Chanel - , pero, después de la Segunda
Guerra Mundial, los grandes nombres eran de hombres: Bill Blass, Yves
Saint Laurent y Pierre Cardin.
Diseñadores nacionales opinan
Karina García
Para Carlos Herrera, el éxito que los caballeros tienen en el campo
del diseño descansa en que “la mujer confía más
en el gusto del hombre, porque tiene mejor ojo.” Además sostiene
que “entre en el mismo género hay más competencia”.
“Mis clientas se sienten más seguras, si yo les recomiendo
algo -un hombre- que si se los dice una mujer. Porque consideran que les
va a gustar más a sus esposos”, agrega.
José Domínguez coincide con Herrera en que “a las
mujeres les gusta que el sexo opuesto las atienda”. “Les agrada
que un hombre les diga que se ven bien. A veces no confían mucho
en la apreciación de sus amigas. A veces hay rivalidad por quién
luce mejor”, expresa.
Ante el triunfo de los modistos homosexuales, Domínguez opina que
el diseñador gay “desarrolla más el hemisferio izquierdo
del cerebro, por lo que tiende a ser más sensible y creativo.”
Añade que el hecho de que sean atendidas por un modisto homosexual
“les da tranquilidad a las clientas y a sus esposos.”
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| Garavani Valentino. Es uno de los italianos más
influyentes en la alta costura. |
Sin embargo, reconoce que han habido y que existen excelentes diseñadoras
a las que no se les puede restar mérito, como a Coco Chanel, Carolina
Herrera y Francesca Miranda.
Esta última, salvadoreña, radicada en Colombia y con proyección
internacional, realiza un análisis más exhaustivo sobre
este panorama. Ve al machismo como un factor que influye en la apreciación
de las personas. “Vivimos en una sociedad machista, en donde el
hombre y la mujer son machistas, es por eso que las damas se sienten más
seguras, guiadas y vestidas por un hombre”, asegura.
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A pesar de lo anterior, Francesca opina que es falso que existan más
hombres que mujeres en el mundo de la moda. “Es sólo que
los conocemos de manera parcial. En Colombia, por ejemplo, somos más
las mujeres famosas”, indica.
Sin embargo, considera que “en el diseño de vestuario, el
hombre es más arriesgado. Le pone menos tabúes. Por ello
logra a veces ser más innovador y cautivar más fácilmente
a la mujer. Finalmente, no es él quien tiene que llevar el escote
ni exhibir la abertura o la transparencia en la falda”, expresa.
Pero recalca que eso no significa que los hombres sean mejores en el diseño
de ropa que las mujeres. “Es innegable la capacidad creativa de
Giorgio Armani, Calvin Klein, Gian Franco Ferre y Gianni Versace, pero
¿quién puede olvidar a mujeres tan valiosas como Gabrielle
Chanel en su época, o Sonia Rykiel, Donna Karan o Stella Mac Cartney
en la actualidad?”, añade.

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