Mirella
Cáceres
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| Beneficio. Varios pepenadores hurgaban ayer
entre el basurero formado enSan Martín. Foto
EDH
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El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Los desechos que genera el municipio de San Martín encontraron
otro destino después del cierre del botadero La Espiga el pasado
27 de enero por una orden judicial.
“Hasta ahora (ayer) logramos el contacto con la empresa que maneja
el botadero autorizado de Usulután y hasta allá se llevarán
los desechos”, manifestó el alcalde de San Martín,
Valentín Castro, en respuesta a cómo le harían para
darle disposición final a la basura.
Según el edil, el servicio tendrá sus costos. Por ejemplo,
por cada tonelada de basura tratada, pagarán a la empresa $12 a
Capsa S.A. , sin contar con los gastos de depreciación del vehículo
que hará el traslado hasta Usulután.
Hasta ayer, una pala mecánica propiedad de la alcaldía apilaba
una montaña de basura junto a los viejos silos de la antigua planta
del extinto Instituto Regulador de Abastecimientos (IRA), un basurero
antiguo según residentes y que se ha incrementado en los últimos
días.
“Ése no es un basurero”, manifestó el alcalde,
quien insistió en que desde hoy esa basura sea trasladada hasta
a Usulután por una rastra con capacidad de hasta 40 toneladas.
En esa zona trabajan cerca de 15 pepenadores que viven de la basura

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