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Niño en estado crítico tras ataque de perro

Se escapó. Un Rottweiller provocó graves lesiones a un pequeño de sólo un año y 11 meses en la cabeza y la cara. El infante se encuentra ingresado en Cuidados Intensivos del Bloom.

Publicada 1 de febrero 2006, El Diario de Hoy

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Yamileth Cáceres
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com

El debate sobre el control y la tenencia de las razas de perros consideradas peligrosas vuelve a estar sobre la mesa después de que un can, raza Rottweiller, atacara a un niño de un año y 11 meses y lo produjera graves lesiones en la cabeza y en el rostro.

El animal, propiedad de la abuela del herido, se escapó del patio, donde estaba encerrado, y mordió varias veces al pequeño.

En la descripción que dieron los padres de Carlos García H., según comenta el director del hospital Benjamín Bloom, Ulises Iraheta, la abuela apartó al animal, “pero a ella no le hizo nada porque era la dueña y la reconoció”.

El paciente, procedente de San Bartolo, en el municipio de Ilopango, llegó anoche a la emergencia del centro pediátrico, donde está ingresado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI).

“Las heridas fueron múltiples: en la cara, en el cuero cabelludo, en el ojo derecho. También sufrió un trauma craneano, por lo que hubo necesidad de entubarlo y aplicarle ventilación mecánica”, afirmó Iraheta.

Emergencia

Francisco Campos, cirujano pediatra que atendió al niño, añadió que el pequeño precisó una operación quirúrgica donde se le lavaron las heridas y se dieron varios puntos de sutura.

“Tenía bastantes lesiones en el cuero cabelludo, algunas de hasta diez centímetros de largo por dos de espesor que le exponían el hueso de la cabeza”, indicó Campos, al referirse a unas lesiones que pueden dejarle secuelas importantes.

La pérdida abundante de sangre como consecuencia de las heridas sufridas en la cabeza hace que los galenos no se atrevan a dar un pronóstico acerca de su recuperación.

Hace tres meses, en otro hecho similar, Víctor Nahún Rodríguez fue mordido en el rostro por el perro de un vecino. El padre del pequeño, lejos de quedarse de brazos cruzados, puso una demanda en la Fiscalía y recogió casi un centenar de firmas. Además envió cartas a la alcaldía y la Procuraduría General de la República (PGR), donde pedía la prohibición de este tipo de razas de perros peligrosas.

En la misiva, el afectado se quejaba de la falta de legislación de este tipo de hechos.
Al mismo tiempo que los especialistas hicieron un llamado a los padres para que estén más pendientes de sus hijos, este último caso vale como ejemplo, también centraron sus consejos en la difícil “convivencia” entre niños y animales peligrosos.

Por desgracia, este tipo de casos son más frecuentes de lo que parece. En lo que va de año, el centro asistencial registra 20 niños con lesiones de cierta gravedad por perros en su mayoría.

El cirujano pediatra indicó que se trata de uno de los casos más graves atendidos hasta la fecha.

Las cifras del Ministerio de Salud van más allá y muestran un promedio de más de 40 personas diarias mordidas por “animales transmisores de la rabia”.


No existe control de canes en el país

Yamilet Cáceres

La mascota que atacó al pequeño es una de las razas consideradas peligrosas en los proyectos de regulación emprendidos, sin éxito, por algunas alcaldías de San Salvador. Ejemplos de este tipo son las normativas de la propia capital y Mejicanos, todavía en proyecto, donde tratan de regular la tenencia de estos animales.

En otros países, como Guatemala, existe una legislación vigente desde 2003. En la misma se exige una licencia y ser mayor de 18 años para la tenencia de algunas razas de perros.
Otro intento más reciente existe en Tegucigalpa, Honduras.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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