Ginebra
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Según parece, nadie quiere ser anfitrión de la Organización
Mundial de Comercio (OMC).
Más de un mes después de la conferencia ministerial de la
OMC en Hong Kong, que debía decidir la sede para el próximo
encuentro bienal en el 2007, ninguna ciudad se ha ofrecido para organizarlo.
Los gastos que ocasiona el encuentro -de organización, alojamiento
y seguridad para miles de delegados y activistas- son enormes.
Y eso es sin tener en cuenta la posibilidad de que las conversaciones
fracasen o que se produzcan protestas violentas -como ocurrió en
Seattle y en Cancún- y causen perjuicios financieros y de prestigio
a la ciudad sede con la difusión por todo el mundo de fotos de
hechos de violencia y choques con la policía.“Organizar la
última reunión de la OMC nos llevó 18 meses de preparaciones
y nos costó una cantidad increíble de recursos’’,
dijo el ministro de Comercio de Hong Kong, John Tsang. “Esto no
es algo que uno quiera hacer todos los años’’.
Generalmente, se estudian algunas candidaturas antes que el consejo general
de la OMC anuncie la ciudad sede para la reunión siguiente. Las
dos últimas, Hong Kong y Cancún, se ofrecieron más
de dos años antes de sus respectivos encuentros. Hong Kong dijo
que necesitaba preaviso por lo menos de un año de las fechas exactas
debido a las complicaciones de organizar un acto con 10 mil participantes.
La cuenta regresiva ya comenzó porque la próxima reunión
ministerial probablemente sesionará a fines de 2007 (AP).
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