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| Problema. Una preocupación en el sector
petrolero es que Estados Unidos caiga en una desaceleración.
Foto EDH |
The
New York Times
JAD MOUAWAD / NUEVA YORK.
El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com
Conserve su devorador de gasolina, el petróleo barato podría
estar de regreso pronto. Incluso mientras a los consumidores les preocupan
los altos precios de la gasolina y las crecientes cuentas de la calefacción,
los ejecutivos petroleros en Londres, Texas y Arabia Saudita parecen estar
preocupados por la perspectiva de la declinación de los precios
del petróleo.
En un discurso reciente en Singapur, Lord Browne, director ejecutivo de
BP, habló de un posible descenso pronunciado en los precios y llamó
a los niveles actuales “insosteniblemente altos”. John Hofmeister,
director de Shell Oil Company, en Estados Unidos, dijo en una entrevista:
“Este ciclo de precios altos está artificialmente inflado”.
La idea de una pronunciada caída en los precios de la energía
podría parecer descabellada. En el último año, el
mercado ha experimentado el ascenso del petróleo crudo a casi 70
dólares por barril; enormes alteraciones en el Golfo de México;
fuerte demanda de Estados Unidos y China; continuos problemas en la producción
de petróleo iraquí para exportación; y crecientes
tensiones con Irán, un gran exportador de la OPEP.
La mayoría de esas situaciones apuntan a un periodo sostenido de
precios de la energía altos, y la mayoría de los analistas
espera que los precios del petróleo crudo permanezcan por encima
de 40 dólares por barril en el futuro previsible.
Pero a través de su historia, la industria ha sido testigo de una
sucesión de alzas y bajas, y las compañías petroleras
han encontrado imposible equilibrar su producción futura con la
necesidad de petróleo que tiene el mundo. Demasiada capacidad,
y los precios caen; muy poca, y ascienden.
Hoy en día, los productores de petróleo están bajo
presión para incrementar la producción y refinación,
y para incrementar las inversiones para llevar más petróleo
a los mercados rápidamente. Pero los ejecutivos petroleros y ministros
gubernamentales están preocupados de que si la demanda se desacelera,
incluso un poco, estas inversiones pudieran crear una gran sobreoferta
de petróleo en dos o tres años.
Hace apenas unos años, la industria tenía un exceso de capacidad,
una demanda débil y una crisis financiera en Asia que llevó
a un colapso del precio del petróleo en 1998 con los contratos
a futuro para el mes siguiente descendiendo a unos 10 dólares por
barril.
Los precios eventualmente se elevaron, pero la experiencia dejó
una impresión profunda y duradera entre los productores. El ministro
del Petróleo de Arabia Saudita, Alí al-Naimi, dijo recientemente
en una conferencia de prensa en Riyadh: “Como productores, no queremos
crear capacidad sin demanda”.
¿Un mundo sin crudo?
Este debate recurrente en la industria quizá ahora parezca extraño.
Recientemente, el tema ha sido el fin del “petróleo barato”,
provocado por un aumento en la demanda china y una falta de capacidad
de producción extra. Los precios se han elevado de 30 dólares
a 60 dólares en menos de dos años. Los pesimistas vieron
un signo de que el mundo se estaba quedando sin petróleo.
Pero hay indicios de que los precios del petróleo altos pudieran
estar llegando a su fin. Después de acercarse a 70 dólares
por barril después de que el Huracán Katrina interrumpió
los suministros procedentes del Golfo de México, el crudo ha caído
en más de 10 dólares por barril. Analistas de Citibank dijeron
que el precio podría caer a 50 dólares, y posiblemente menos
en los próximos meses.“El gran interrogante es cuál
será la demanda en 2006”, dijo David J. O’Reilly, director
ejecutivo de Chevron, en una entrevista telefónica.
“Los precios altos tienden a atraer una producción más
alta y suministros más altos. La duda entonces es ¿qué
sucederá con la demanda? El hecho es que rara vez sabemos lo que
va a pasar”.
Al-Naimi dijo que Arabia Saudita había “expresado interés
ante los países consumidores de que sería útil que
los países productores tuvieran una mejor predicción y una
proyección más confiable de cuál será la demanda”.
Pero aun cuando pide mejores datos, Al-Naimi y la mayoría de los
expertos petroleros saben que predecir el futuro es más un arte
que una ciencia.
En noviembre pasado, la Agencia Internacional de Energía, redujo
su pronóstico de crecimiento para 2006 por cuarto mes consecutivo.
Ahora espera que la demanda crezca a 85 millones de barriles diarios este,
un incremento del 2 por ciento, ó 1.7 millones de barriles, respecto
de este año. Se estima que la demanda para 2005 subió 1.5
por ciento.
Parte de la incertidumbre radica en lo que sucederá en China. En
2004, el consumo petrolero global se elevó 3.7 por ciento, a 83
millones de barriles, más del doble del crecimiento anual promedio
en la última década, un ritmo que sorprendió a los
analistas y a los ejecutivos petroleros. China representó un tercio
de ese crecimiento, pues su demanda de petróleo se elevó
15 por ciento.
En 2005, se esperaba que el crecimiento chino disminuyera un poco, extendiéndose
3.3 por ciento, según la Agencia Internacional de Energía.
Se espera que repunte en 2006, a seis por ciento, como resultado de fuertes
ventas mundiales de autos y de la generación de electricidad.
Esas oscilaciones han llevado a los analistas a mostrar dudas sobre la
confiabilidad de la información que viene de China. Tomará
algún tiempo antes de que alguien sepa con seguridad cuál
será la demanda de China.
Hay otras nubes en el horizonte; entre ellas temores de una desaceleración
económica en Estados Unidos o un brote de gripe aviar. “La
mayor preocupación que tengo para el año próximo
es geopolítica”, dijo Hofmeister de Royal Dutch/Shell. Esto,
dijo, incluye “perturbación en los suministros, mayor tensión
en Oriente Medio, una desaceleración en China, o un colapso de
Iraq”.
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