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Carlos Balaguer
Cruzando el laberinto mágico

El laberinto, dentro de los símbolos mágicos, representa el sendero del iniciado, el símbolo del útero materno y cósmico. También el laberinto es emblema del eterno ciclo de vida muerte-resurrección.

Publicada 31 de enero 2006 , El Diario de Hoy

Carlos Balaguer
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Cuando dilucidamos lo que es “laberinto”, encontraremos que es un camino confuso, lleno de trampas, desaciertos, líos y difucultades. Una maraña de complicaciones y alternativas, donde solemos perdernos diariamente.

Las ciudades en sí mismas, como urbes amuralladas, siempre fueron un laberinto incierto, azaroso y de grandes peligros. A pesar de eso, el urbanita tenía que cruzar el laberinto para llegar hasta sus propias conquistas y anhelos.

Primero, venciendo y resolviendo el laberinto de su propio ser para después ir a conquistar el otro laberinto del mundo exterior. Aquel que se interpone entre nosotros y nuestras metas e ideales. El diario y cotidiano trecho que debemos cruzar detrás de nuestro destino. Los pasadizos y muros infinitos que debemos sortear los urbanitas del último laberinto.

Todos somos gente del laberinto. No sólo los filósofos e iniciados tienen que cruzar el laberinto del minotauro para vencer. A diario nos perdemos en la confusión y el embrollo.
(palabrasbalaguer@gmail.com)


Día a día
Causa de la delincuencia

La población no acaba de comprender cuál es la causa de este desborde de la delincuencia, aunque muchos comienzan a ver claro: hay delincuencia porque hay impunidad y hay impunidad porque un grupo de jueces vinculados a la extrema izquierda está liberando a los criminales a las puertas de los tribunales.

La campaña contra “Zacatras”, la cárcel de máxima seguridad, es dirigida por los comunistas, que ya han marchado en beneficio de los reclusos; el objetivo es declarar “inconstitucional” el que haya prisiones donde se custodie a los peores delincuentes.

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