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Sombras. El grupo de elite se mueve sigilosamente en busca de los terroristas. Foto EDH |
Claudio Martínez
El Diario de Hoy
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A primera vista, Munich no parece un típico producto de la factoría de Hollywood y mucho menos de Steven Spielberg.
La película, que narra la venganza de un grupo comando israelí sobre los responsables del atentado en los Juegos Olímpicos de 1972 que terminó con el asesinato de once atletas de Israel, no ha tenido una campaña publicitaria avasallante, algo muy común en las producciones del director estadounidense.
El perfil bajo del filme, que sin embargo tuvo un presupuesto nada despreciable de 70 millones de dólares, se ve reflejado en el elenco. No recurrieron ni a Tom Hanks ni a Tom Cruise ni a ninguna superestrella. Spielberg prefirió actores menos conocidos, pero que encajaban perfectamente en sus roles.
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Historia. La actriz Lynn Cohen personifica a Golda Meier, primera ministra de Israel.
Foto EDH |
Así, el papel principal recayó en el australiano Eric Bana, quien ganó algo de fama cuando fue elegido para protagonizar Hulk. Lo acompañan su compatriota Geoffrey Rush -ganador de un Oscar-, los ingleses Daniel Craig -el próximo James Bond- y el francés Mathieu Kassovitz.
Munich, que se estrenó en algunas salas de los Estados Unidos en la última semana de diciembre de 2005 para poder participar en los premios Óscar de este año, ha generado polémica desde mucho antes de comenzar el rodaje.
Ambientada con una perfección spielberiana en los años 70, cuenta la historia de cinco agentes del Mossad, el famoso servicio secreto israelí, al que le encargan una misión llamada “Operación ira de Dios”.
Consiste en buscar por toda Europa y “eliminar” a los miembros de Septiembre Negro, el grupo palestino que provocó la masacre de los Juegos de Munich 1972.
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De eso se trata la película, de la implacable búsqueda y sus sofisticados operativos para asesinar a los palestinos y consumar la venganza. John Creasy, el personaje que encarna Denzel Washington en “Hombre en llamas”, otra película sobre sangrientas venganzas, describe a la perfección el rol del vengador: “El perdón es algo entre Dios y ellos, yo sólo facilito la entrevista”.
Controversia
Los agentes recorren gran parte de Europa -Budapest,París, Roma, Valletta- en su tour “justiciero”. El problema es que a medida que pasan los días comienzan a cuestionar la misión, ya que advierten que más allá de que su cruzada sea un éxito, las relaciones entre Israel y Palestina no mejoran en absoluto. Todo lo contrario.
“Creo que experimentando como la implacable resolución de estos hombres por cumplir su misión desemboca poco a poco en las dudas por lo que estaban haciendo podemos aprender algo importante sobre el trágico punto muerto en el que nos encontramos hoy”, comenta Spielberg, quien recuerda perfectamente el día que vio, por televisión y en directo, el atentado de los Juegos de 1972.
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| Reunión. Escena de Munich donde los cinco agentes del Mossad intercambian opiniones. Foto EDH |
La decisión del director de llevar Munich a la pantalla grande es todo un acto de valentía, sobre todo porque -más allá de la calidad técnica del filme- le han llovido críticas de ambos lados, tanto de israelíes como de palestinos, por cuestiones ideológicas.
Ojo por ojo
Todo el respeto y prestigio que había logrado en la comunidad judía con “La lista de Schindler”, que toca el tema del Holocausto, lo ha perdido con Munich. Se le cuestiona haber basado la historia en un libro de dudosa veracidad -Vengeance, del periodista George Jonas- que contiene testimonios de miembros del Mossad que participaron en la masacre.
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| Al acecho. Mathieu Kassovitz y Eric Bana esperan el momento de atacar a sus presas. Foto EDH |
El periodismo especializado, en cambio, ha elogiado la película, y no duda en afirmar que mañana logrará varias nominaciones para los Óscar.
Uno de los más críticos fue David Klimche, oficial del Mossad, quien levantó la voz: “Creo que es una tragedia que una persona de la talla de Steven Spielberg, que ha hecho películas tan maravillosas, haya basado su película en un libro que es una falsedad”.
A pesar de que Spielberg se ha encargado de repetir que no pretendía una reconstrucción exacta, ambas partes del conflicto se quejan de no haber sido consultados sobre el tema.
“Cuando me preguntan por qué hice esta película les contesto que debía contener un pedido de paz.El mayor enemigo no es Palestina o Israel, sino la intransigencia. Además, creo que ningún libro y ninguna película pueden solucionar el problema de Oriente Medio.Pero el intento vale la pena:creo que si los cineastas tienen el coraje de tocar ciertos temas es bueno para todos”.
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| Las imágenes de los encapuchados que irrumpieron en la villa olímpica de Munich el 3 de septiembre de 1972 recorrieron el mundo. Miembros del grupo terrorista palestino Septiembre Negro mataron a dos atletas israelíes y tomaron de rehenes a otros nueve. Para liberarlos pedían la excarcelación de 245 presos palestinos y que los trasladaran a Egipto. Pero Israel se negó a negociar y trató de rescatarlos a su modo, pero al final actuó la policía alemana, que no estaba preparada, y los resultados fueron desastrosos: murieron cinco terroristas, un policía y los nueve deportistas de Israel. |
Desde el próximo viernes, los salvadoreños tendrán la oportunidad de ver este filme de dos horas y 42 minutos y sacar sus propias conclusiones. - Roger Ebert, uno de los críticos cinematográficos más respetados de los Estados Unidos, no tuvo más que elogios para la película. Además de defender a Spielberg por las acusaciones de Israel, escribió que Munich es un thriller de altísimo nivel.
Rescata momentos de suspenso dignos del mítico director Alfred Hitchcook en algunas partes y la valentía del realizador por el tema que desarrolla.
- Stephen Hunter, el periodista que evaluó el filme para el Washington Post, hace una interesante reflexión.
“Spielberg atrae grandes críticas porque muestra que entre quienes ejecutan las acciones (terroristas y unidades anterroristas), las ideologías tienden a evaporizarse y lo único que queda es la secuela de la violencia”, escribió. Otro al que le gustó mucho.
- Peter Travers, el ácido comentarista de la revista Rolling Stone, también le dio su aval: “Esta sombría obra maestra es el trabajo más crudo de Spielberg hasta la fecha, incluyendo a La Lista de Schindler (...) sin fáciles respuestas, sin finales felices, sin héroes que sirvan de ejemplo. Éste es un nuevo territorio para Spielberg. Y él completa su viaje con honor”.

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