Según datos tomados por el satélite Aura de Estados Unidos, muestra la evolución del agujero de ozono (en tono violenta) sobre la Antártida.
Los científicos han comprobado que en general, durante el 2005 los niveles de ozono han sido superiores comparados al 2004.
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) reconoció
desconocer cómo se comportará en el futuro, ya que el cambio
climático provoca muchas incertidumbres y no se pueden dar datos
concretos.