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Analizando
Colectivismo y esclavitud
La razón es que mientras esa “izquierda democrática”
se opone a la esclavitud, es decir, a un propietario de esclavos, no ven
nada malo en la esclavitud colectivista que ellos proclaman.
Publicada 23 de enero 2006 , El Diario de Hoy
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| Tibor
R. Machan*
El Diario de Hoy
editorial@
elsalvador.com
Los Angeles. (AIPE).- Casi todos los izquierdistas se declaran enemigos
de la esclavitud. También insisten que son enemigos de la discriminación.
Donde fallan es al no reconocer que la libertad y los derechos individuales
significan muy poco si uno no goza de derechos de propiedad y si no podemos
intercambiar bienes y servicios libremente. ¿De qué me vale
no pertenecer a otra persona, si lo que me pertenece y mis ingresos pueden
ser arrebatados en contra de mi voluntad?
Digamos que soy un talentoso músico y los demás valoran
mi arte. Pero si terceros me pueden obligar a producir música para
ellos, ¿acaso no me convierten así en su esclavo? Si produzco
mi música y me gano la vida de esa manera, pero otros pueden arrebatarme
esos ingresos, ¿cómo puedo, entonces, ser un hombre libre?
Exactamente eso es lo que un influyente grupo académico y político
argumenta: mi propiedad y mis ingresos le pertenecen a la sociedad, no
a mí. Ellos creen que cuando el Gobierno nos impone impuestos está
simplemente tomando lo que le pertenece y yo no debo quejarme. El famoso
profesor de filosofía John Rawls argumentaba que como no siempre
nos merecemos lo que tenemos, esa propiedad puede ser distribuida entre
otros con impunidad legal y moral.
Realmente se trata de una idea reaccionaria para quienes conocen la teoría
política del feudalismo, la cual mantenía que el rey es
propietario de todo, incluyendo a la mayoría de las personas que
habitan en su territorio. Esa también es la tesis del comunismo,
bajo el cual todo le pertenece al pueblo y por ello los guardias que custodiaban
el Muro de Berlín asesinaban a quienes trataban de escapar, por
tratar esas personas malas de robar la mano de obra que le pertenece a
la sociedad.
Dado el entusiasmo con que la izquierda moderna aumenta los impuestos
para distribuir la riqueza de la manera que ellos consideran justo, ¿cómo
es que logran aparentar ser enemigos de la esclavitud y de la discriminación?
¿Cómo esos izquierdistas logran intimidar a sus opositores
políticos y a gran parte del electorado con su actitud de superioridad
moral, como si quienes se oponen a mayores impuestos fuesen los malos
de la película?
La razón es que mientras esa “izquierda democrática”
se opone a la esclavitud, es decir, a un propietario de esclavos, no ven
nada malo en la esclavitud colectivista que ellos proclaman. La comunidad,
supuestamente, tiene la autoridad para confiscar los activos y los ingresos
de sus miembros y poder así dedicar tales fondos a lo que la colectividad
desea realizar.
Eso en realidad significa que algunos individuos de esa comunidad ejercerán
ese inmenso poder sobre los demás.
Para la izquierda, el individualismo es el diablo porque promueve la competencia
entre seres humanos y porque ciertos individuos entonces pueden alcanzar
el éxito sin que en ese éxito participen sus conciudadanos.
Pero la idea misma de que la propiedad debe estar en manos de la colectividad
es la mejor manera de fomentar la esclavitud.
*Profesor de Chapman University y académico
asociado de Cato Institute.© www.aipenet.com
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