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| Fiasco. Una mujer no identificada llegó
el martes a las oficinas de Agave para reclamar su dinero. La halló
cerrada . Foto EDH |
Jorge Beltrán
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
Una resolución judicial habría contribuido a que se concretara
el fraude de la empresa Agave Azul, que ha dejado afectados a casi seis
mil salvadoreños.
El total de dinero que la empresa habría sacado del país
aún se desconoce, pero por las inversiones cuantiosas que algunos
hicieron, es de suponer que fueron varios millones.
En las cuentas bancarias locales de la tequilera sólo se han detectado
49 dólares, según han afirmado algunos afectados.
Ayer, la Fiscalía aseguró que la responsabilidad de que
no se cuente con un fondo de protección en concepto de responsabilidad
civil para los miles de afectados es única responsabilidad de la
Cámara Primera de lo Penal, que ordenó que el medio millón
de dólares, inmovilizados y confiscados, fueran devueltos a Agave
Azul.
Sin embargo, el magistrado de la Cámara Primera de lo Penal, Omar
Pastor, sostuvo que la investigación sólo se basaba en sospechas
o creencias, que no había suficientes elementos de juicio, y por
ello ordenaron la devolución de los bienes (ver entrevista a parte).
Pero el fiscal Rolando Monroy, jefe de la Unidad de Investigación
Financiera (UIF), aseguró que se contaba con los suficientes elementos
de juicio que fundamentaban la inmovilización del dinero.
Monroy explicó que con sólo seis meses de existencia jurídica,
la empresa había captado un millón cuatrocientos seis mil
dólares.
De éstos, $502 mil fueron sacados del país desconociéndose
el destino y el concepto bajo el cual fueron transferidos.
Otros $534 mil fueron detectados en cuentas bancarias locales y en la
caja fuerte de la empresa.
Del resto del dinero, es decir, 370 mil dólares, no hay ni rastro.
La inexistencia física del producto vendido era otro elemento que
la Fiscalía valoró. La empresa había importado tequila
pero la cantidad de éste no correspondía a los fondos captados.
Otro elemento de juicio era que Agave carecía de garantías
para sus clientes. La empresa no tenía nada, todo con lo que operaba
era rentado. “No eran dueños ni de un engrapador”,
afirmó el fiscal.
Según Omar Pastor, en la resolución se ordenaba a la Fiscalía
que continuara con la investigación porque había fuertes
sospechas de que se pudiera cometer el fraude.
Pero la Fiscalía adujo ayer que, al ser entregados los bienes secuestrados,
poco podían hacer para continuar con la investigación que
siempre se mantuvo abierta aunque con pocos avances.
El jefe de la Unidad de Investigación Financiera (UIF) dijo ayer
que la Fiscalía avanzó hasta donde pudo y que llegaron hasta
allí a raíz de la resolución que también quisieron
revocar, pero que el mismo tribunal no quiso corregir la decisión.
Según la Fiscalía, la Cámara en mención se
tomó atribuciones que no le competían, pues el recurso presentado
por la tequilera era inadmisible según la legislación vigente.
Monroy indicó que esa actitud es reiterativa de parte de esa Cámara.
Claves del proceso
La estafa de Agave Azul ha desembocado en una discordia entre la FGR
y la Cámara Primera de lo Penal
30 de mayo 2005
La Fiscalía allana el local de Agave Azul y se incauta de documentación
y dinero en efectivo. Además inmoviliza 10 cuentas bancarias de
la empresa.
1 de junio de 2005
El juez Décimo de Paz ratifica el secuestro de documentación
y dinero en efectivo por parte de la Fiscalía por sospechar de
lavado de dinero.
21 de setiembre 2005
La Cámara Primera de lo Penal resuelve que la Fiscalía debe
devolver los bienes a Agave Azul pero que debe continuar con la investigación.
28 de setiembre 2005
La Fiscalía interpone un recurso de revocatoria ante la Cámara
Primera de lo Penal para evitar la liberación de documentos y
dinero de Agave Azul.
7 de octubre 2005
La Cámara Primera de lo Penal rechaza el recurso de revocatoria
contra la resolución que ordena liberar los bienes de Agave Azul.
Creen que Fiscalía debió actuar con mayor diligencia
Hoy que la estafa se ha consumado, los afectados han vuelto la mirada
hacia la actuación de las autoridades y varios creen que si la
Fiscalía hubiese actuado con más diligencia, el fraude se
hubiese evitado e incluso se hubiera cercado a los dirigentes de la empresa.
Varios afectados dijeron que si el entonces Fiscal General, Belisario
Artiga, los hubiese oído tal vez hubieran podido avanzar rápido
en las pesquisas.
Una afectada dijo que durante una reunión con Artiga le sugirieron
que permitiera que la empresa pudiera aperturar una cuenta únicamente
para que Agave Azul les pagara las comisiones o les devolviera el dinero
invertido.
Lo anterior porque Agave Azul les dijo a los promotores que no podía
cancelarles las comisiones ni devolverles inversiones porque tenía
congeladas las cuentas, y cualquier dinero que enviara hacia El Salvador
sería congelado.
De esa manera, se hubiera podido comprobar, según los agraviados
por la estafa, si Agave realmente quería cumplir, y de no hacerlo,
habrían denunciado el incumplimiento.
Pero un vocero de la Fiscalía negó tales aseveraciones.
Por el contrario, dijo contar con un listado de más de cien promotores
de la tequilera que firmaron un documento pidiendo que se liberaran las
cuentas y el dinero confiscado.
La fuente fiscal incluso recordó que un día, un grupo de
afectados permaneció hasta entrada la noche en la sede fiscal con
las pretensión de que se les cumpliera su solicitud.
Estudian demanda
- Los miles de afectados han organizado un comité para que los
represente en eventuales demandas por la estafa.
- Pero hasta ayer al mediodía, aún no se habían decidido
a denunciar.
- Sin embargo, aún persiste el temor a dar la cara, a ser identificados.
- Unos le temen a los mexicanos que lideraban la empresa, pues creen que
éstos les puedan hacer daño.
- Otros, en tanto, le temen a que puedan ser objeto de burla o a los problemas
familiares que la estafa les pueda acarrear.
- Hay mujeres, por ejemplo, a cuyos maridos les han dicho que es poco
lo que invirtieron. Otros, en tanto, aún no les han dicho a sus
parientes que fueron timados. De ahí el temor a denunciar.

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