Agencias/E.U.
El Diario de Hoy
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El cantante español Enrique Iglesias ha irritado a las autoridades estadounidenses por su presentación privada ante dos de los ocho hijos del dictador libio Muamar Al Gadafi, en Año Nuevo.
Se estima que Iglesias recibió un millón de dólares por actuar el 31 de diciembre en el Club Nikki Beach, de la isla caribeña de St. Barts, ante Saadi y Mutassin Gadafi y 30 de sus amigos.
El cantante, que es residente permanente en Estados Unidos, podría tener problemas con el Departamento de Estado por entretener a los hijos del dictador de un país que está en la lista de los países que patrocinan el terrorismo, según la filial de la cadena CBS.
Diplomáticos estadounidense, según la cadena de televisión, criticaron la falta de juicio del cantante por aceptar dinero de los hijos de un dictador cuyos servicios de espionaje fueron responsables del atentado de Lockerbie (Escocia), en 1988, contra un avión de Pan Am que causó la muerte a 259 personas. Un representante de Iglesias confirmó que el cantante había actuado, pero que no socializó.

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