Iris
Lima
El Diario de Hoy
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| Melvin Vladimir. Al llegar a la Unidad de Salud,
en agosto pasado, pesaba 18 libras, después de cuatro meses
alcanzó un peso de 23, en diciembre pasado.
Foto EDH/Iris Lima |
nacional@elsalvador.com
Melvin Santos, de cuatro meses, llegó a la unidad de Salud de
El Palmar pesando, en agosto pasado, menos de 18 libras. En diciembre
de 2005, el infante abandonó el Club de Niños Desnutridos
con un peso de 23 libras.
Si bien el porcentaje de niños desnutridos en el departamento es
bajo (el dos por ciento comparado a 2004), el Ministerio de Salud asegura
que lo importante es la cantidad de menores que salen de esa condición
en cada clínica médica donde funcionan los Clubes de Niños
Desnutridos.
El caso más palpable para 2005 es el de la Unidad de Salud El Palmar,
pues de un total de 82 niños desnutridos, 29 de ellos se recuperaron
satisfactoriamente.
Las autoridades de salud han detectado que la falta de comida no es el
problema de la desnutrición sino las enfermedades que impiden que
el cuerpo absorba los nutrientes vitales.
Agregan que otro factor que incide sobre ello, es la conducta de los padres
en la alimentación de los niños.
Es por eso que los Clubes de Niños Desnutridos, más que
un lugar donde los padres pueden adquirir alimentos como soya, leche o
pastas, es un proyecto enfocado en la educación de la madre para
que optimice los recursos que tiene para alimentar a sus hijos.
Desertores
Según la directora de la Unidad de Salud El Palmar, doctora Cecilia
de Aguirre, los integrantes son niños menores de cinco años
que son llevados a pasar consulta y, en ella les evalúan nutricionalmente
para determinar si son incluidos en el club o no. Sólo los casos
más graves se remiten al hospital nacional San Juan de Dios.
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| Constancia. Los menores son revisados para ver
cómo avanzan en su tratamiento clínico. .
Foto EDH/Iris Lima |
“Los niños de cinco años para arriba que están
desnutridos son atendidos en las Escuelas Saludables o en los controles
pediátricos que reciben”, explicó.
Pero no todo es color de rosa para Salud, porque muchas veces tienen que
luchar contra el abandono de los pacientes al programa.
“Algunas causas por las que las madres desisten del programa es
que tienen que trabajar y por eso no pueden venir cada 15 días
a las reunión del club”, explica la doctora a cargo del club
de la Unidad de Salud, Yesenia Margarita Gálvez.
En esa situación, son los promotores de salud los encargados de
darle seguimiento a esos niños, para en caso de no regresar al
club, asistan a sus controles pediátricos en la clínica.
De Aguirre aseguró que a todos los niños, pertenezcan o
no al programa, se les da los micronutrientes que necesitan. Zinc, sulfato
ferroso y vitamina A, son fundamentales.
Pero también la dedicación de los padres a balancear la
dieta
La situación no es exclusiva
- Zonas marginales o áreas rurales se han convertidos en sitios
vulnerables.
- Los menores no tienen un peso adecuado con su edad.
- Quienes viven en los albergues no reciben una dieta alimenticia balanceada.
El Sibasi creó más lugares para frenar esa dificultad
En los programas de Atención Integral de Nutrición, (AIN),
las familias llegan donde los líderes comunitarios
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| Sin exclusión. Las madres son informadas
sobre el tipo de alimentos a proporcionarles.
Foto EDH/Iris Lima |
El Sistema Básico de Salud Integral (Sibasi) de Santa Ana, también
tiene el programa de Atención Integral de Nutrición (AIN),
como una estrategia comunitaria que elige voluntarios para que se desplacen
a los diferentes caseríos en busca de niños desnutridos.
La nutricionista del Sibasi, Sandra Funes de Argueta, indica que la idea
del programa “es que en cada caserío haya una consejera que
le dé seguimiento a los niños desnutridos”.
Esa atención integral inició el 2005 en El Congo, Coatepeque
y Texistepeque, municipios que presentaron un alto índice de niños
desnutridos.
Once caseríos de estos tres sitios son atendidos por consejeras
de salud. Quienes se encargan de educar y ofrecer los servicios médicos
y, en ocasiones dan alimentos donados al Sibasi, explicó Funes
de Argueta.
La funcionaria cifra la esperanza de que para el quinquenio tengan cubran
cien por ciento de los caseríos de los 133 cantones existentes.
“Para 2006 reforzaremos la lactancia materna, ya que ese es un punto
clave para evitar la desnutrición en los niños menores de
cinco años”, dijo la especialista.
“Dijeron que le dé de comer de todo”
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| Con amor. Jason, a un año de vida, sólo
pesa 18 libras. Foto EDH/Iris Lima |
Jason Lapas cumplió un año el 9 de diciembre y ya sorteó
varias dificultades. La principal, la falta de una alimentación
balanceada. Por el momento pesa 18 libras.
Es miembro de una familia damnificada por el volcán Ilamatepec.
Patricia Escalante, su madre, indica que en la Unidad de Salud de El Palmar,
le dijeron que el niño tenía bajo peso.
“Me dijeron que le dé de comer de todo, pero casi siempre
la comida del albergue es la misma”, se queja. Expresa que con lo
que gana su cónyuge compran leche o incaparina para el menor. Cuando
vivían en el cantón Palo Campana, la dieta alimenticia de
Jason era mucho mejor.
“Ahí teníamos verduras. Le daba sopita de frijoles
”, recuerda.
“No tiene una dieta apropiada”
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| Salud. A la edad del menor debe comer de todo.
Foto EDH/Iris Lima |
Félix Alfaro, a sus 16 meses apenas tiene 15 libras de peso. Su
abuela, doña Dora Alfaro, lo atribuye a la falta de una alimentación
adecuada.
La comida que le dan en el albergue en los talleres vocacionales de la
alcaldía, no es ni suficiente ni la adecuada para creer que es
alimentación balanceada.
“La mamá trabaja en casa y yo lo cuido todo el día”,
sostiene. El menor es alimentado con lo que hay, a veces un pan con café
o dulces es con lo que apacigua el hambre.
“El niño toma leche de bote, pero su mamá también
le da pecho”, argumenta. Alfaro dice que antes de llegar ahí
el menor casi no se enfermaba. “Hoy bien rápido le dan gripes.
Si estuviéramos en la casa, no estuviera delgadito”, afirma.
Las Voces de auxilio
Para paliar este problema, las enfermeras y padres de familia deben
unir esfuerzos |
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Lo padecen
573
niños
Son los que poseen desnutrición leve, moderada o severa.
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Cantones
133
y caseríos
Pretenden cubrir antes de 2010. La idea es
que desaparezca. |
Poca cobertura
8
Clínicas
De las 20 existentes son las que cuentan con Clubes de desnutrición.
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