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Unión. La Familia Córdova Palacios llegó al lugar en donde residía hace cinco años. Allí perdieron a su madre y a un hermano. Foto:
EDH |
Enrique Carranza
El Diario
de Hoy
metro@elsalvador.com
Era un sábado como cualquier otro, lo que nadie se imaginó fue que ese 13 de enero de 2001, marcaría de por vida a los residentes de la colonia Las Colinas, en Santa Tecla.
Un desprendimiento de tierra, que provino de la Cordillera del Bálsamo, soterró varias viviendas en la zona.
Con eso, una cifra considerable de personas perdió su vida, otras a sus parientes y no faltaron los que vieron desvanecerse todos sus bienes materiales.
En la víspera de conmemorarse cinco años de esa tragedia, algunos sobrevivientes se reunieron ayer en el lugar para escuchar una misa y orar por sus seres queridos.
“Yo había salido hacia San Salvador, sólo estaban mi madre y mi hermano. Al regreso ya no había nada”, relató con su voz entre cortada María Córdova, una de las personas que perdió parte de su familia y la vivienda.
Ella tenía 15 años de habitar en ese sitio junto a sus hermanos y padres, después de ese día se fue a vivir a Soyapango.
“Cuando tiembla uno se traslada hasta aquí (Las Colinas) y vuelve a vivir todos esos momentos”, agregó entre lágrimas doña María.
En ese lugar, hoy sólo quedan los restos de varias casas. También se ven unos postes y alambres de púas que señalizan los sitios precisos en donde estuvieron los inmuebles.
En los rostros de las personas que un día habitaron en ese sector, sin dificultad se observan miradas perdidas en el tiempo y espacio.
En espera
A la vez, los afectados esperan que comiencen pronto las obras de mitigación que se harán en la cordillera, según lo prometido.
El Ministerio de Obras Públicas (MOP) informó que ya precisó los trabajos estructurales que se realizarán en la zona.
Indicó en un boletín informativo que una primera etapa estará terminada antes que inicie la temporada lluviosa de 2006.

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