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| Esquivo. Ramiro Carballo intenta dejar atrás
la marca pegadiza que le impone el zaguero del Valencia, Carlos Navarro.
Los albos no consiguieron asegurar la victoria y finalizaron empatados
a dos. Foto EDH / Mauricio Cáceres |
Víctor Zelada
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El Diario de Hoy
deportes@elsalvador.com
Cuando el reloj no da tregua, los nervios aumentan. Alianza se exhibió
ayer ante su público que tenía más preguntas que
respuestas. Y no era para menos. El club está a menos de una semana
para su primer clásico y el rompecabezas no está terminado
aún.
Eso se percibió en la cancha con un equipo que mostró buena
cara en la recuperación de la pelota, pero que a su vez jugó
en la lentitud, producto del cansancio físico y los errores de
desconcentración. Por eso se conformó con el 2-2 contra
el Valencia, de Honduras.
Con la base ya compacta (Ovono, “Zarco”, Merino, “Perica”,
Carballo y Góchez), la mayor atención de los aficionados
sin duda se enfocó a los refuerzos extranjeros que buscaban un
lugar.
Manita de gato
Los tres en ser expuestos a la retina de los hinchas fueron el volante
brasileño José Hernández De Freitas, y los delanteros
Alberto Skinner, Eduardo Escobar y Fernando Gomes, de nacionalidad panameña,
argentina, y brasileña respectivamente. Y qué decir de Alturo
Albarrán, que llegó el sábado y quiere sentarse con
los directivos para saber si está o no dentro del barco.
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| Puja. Marvin Benítez pelea con Roy Posas,
del Valencia hondureño. Foto EDH / Mauricio
Cáceres |
La creatividad y la garra de los volantes fue la mejor carta. A excepción
de Jonathan Barrios, que no terminó el juego por la expulsión,
el resto de la armada blanca del mediocampo le dio respiro al equipo.
Góchez luchó mano a mano con los rivales catrachos y era
auxiliado por Marvin Benítez, que aportó con los dos pases
de gol. Luego, en la segunda mitad, a pesar de no estar en buena condición
física, Albarrán movió los hilos y por eso se ganó
los aplausos de la hinchada.
No se puede dudar de la experiencia de Jorge Rodríguez, quien es
un líder. Pero sus tres compañeros de fórmula pasaron
ratos incómodos. Incluso los goles tuvieron la complicidad directa
de Merino y Carballo. Si no es por Ovono, Alianza sería más
frágil. Pero sus reflejos le dan fuerzas a los albos. Salvó
de claras jugadas de gol.
En el ataque el mejor fue Skinner. Se rebuscó y ayudó con
ungol. El argentino Escobar no lució mal. Pero el brasileño
Fernando Gomes fue abucheado.
El técnico Jacques fue claro en reconocer que todos los extranjeros
no están físicamente al 100%, y por eso tenía que
analizar a cada uno, antes de decidirse quiénes se quedaban. Creía
que los eligiría ayer, pero no fue posible. Hoy tendrá la
lista definitiva. Sin embargo, el gerente Inguanzo comunicó que
el único seguro era De Freitas.
Odir Jacques pidió paciencia
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| Instrucciones. Jacques pidió más
atención a sus jugadores. Foto EDH /
Mauricio Cáceres |
Sin sacar mayores conclusiones del amistoso contra el Valencia, el entrenador
brasileño Odir Jacques defendió su trabajo al afirmar: “Jugamos
casi todo el partido con diez jugadores.
El equipo no está en plenitud y con las piernas cansadas. Pero
esta semana vamos a afinar para tener mejor suerte contra Águila”,
indicó.
El sudamericano está consciente que el tiempo es ya su peor enemigo,
para no errar en la elección de los dos extranjeros que aún
le faltan: “Físicamente los extranjeros no están bien
preparados, por eso digo que están mejor los nacionales”.
¿Y Albarrán?
“Él acaba de llegar... Sé que es conocido y que es
querido por la afición, pero yo no me dejo llevar por eso. Claro
que Albarrán ya no necesita estar a prueba, pues aquí lo
conocen mejor que yo. Es un jugador de calidad, pero físicamente
no anda bien”, acotó.
Al preguntársele qué conclusiones sacó de su rival,
Águila, a quien observó el sábado, por la noche ante
la Universidad de Honduras, respondió: “También está
resentido por la exigencia de la pretemporada. Estamos en iguales condiciones,
sólo que nosotros llevamos más de tiempo, pero es mínimo.
Pero no es ventaja. Vi bien al “Paleta Erazo, Deris Umanzor y al
colombiano Francisco Serrano”.
Skinner salvó ayer su partido con un gol
El panameño Alberto Skinner es uno de los últimos en sumarse
al trabajo de los albos. Su lugar no es seguro, porque debe pasar primero
por la lupa de Odir Jacques.
“Al panameño lo sentí bien, pero está fuera
de forma, ya que se había quedado una semana en su país.
Por eso tuvo una semana perdida”, explicó el timonel albo.
Skinner no fue la gran figura, ni nada por el estilo, pero se rebuscó.
Aprovechó su fuerza para pelear contra los zagueros del Valencia.
Sólo pudo jugar 60 minutos, porque Jacques también quería
observar a Gomes. Pero salió librado en su prueba de fuego, al
aprovechar un saque de manos de Marvin Benítez y rematar de primera
para abrir el marcador.
La afición le aplaudió su esfuerzo, pero salió del
Cuscatlán con la incertidumbre de haber cuajado como el centrodelantero.
De rosa, cara conocida
- El argentino Diego De Rosa recordó viajos tiempos ayer. El jugador,
al servicio del Valencia, militó en Alianza en 2003. Uno de los
albos que no dudó en saludarlo previo al partido fue Álex
Merino. El sudamericano participó 22 minutos.
Albarrán se dejó venir
- La afición alba extrañaba al mexicano Arturo Albarrán.
Así quedó demostrado ayer, cuando ingresó a los 45
minutos. El jugador explicó que decidió regresar por su
propia cuenta. Por eso arribó el sábado en la tarde. Tiene
contrato vigente. “No me han dicho nada y creo que después
vamos a platicar. Pero me siento bien aquí”, comentó.
Espía serbio
- El técnico de Águila, Vladan Vicevic, no se quiso perder
el ensayo de los albos. En compañía de su paisano Milos
Miljanic, del argentino Jorge Talia, ambos de Firpo, y de Mario Rey, observaron
a su primer rival del torneo Apertura 2005.

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