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Tomando la palabra
Tocqueville y su visión de futuro

Pretendo ver hacia adelante, hacia el futuro, sin olvidar de dónde venimos, pero no quejarme de lo que tenemos y llorar como niños por no haber hecho lo que nos tocaba hacer en el pasado.

Publicada 8 de enero 2006 , El Diario de Hoy

Ricardo Chacón*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Hurgando los periódicos españoles, me encontré un interesante artículo sobre la situación política de España, donde el abogado Juan José López Burniol, utiliza, o toma como excusa las ideas de Alexis de Tocqueville, para plantear la apatía ciudadana, la puesta en marcha de una reforma sustancial del sistema autonómico español, realizada por el Gobierno con respaldo de una mayoría democráticamente indiscutible y legítima pero insuficiente.

Además del análisis político coyuntural, me llamó la atención la utilización del pensamiento de Tocqueville; de inmediato me surgieron las interrogantes, ¿por qué tomar este autor? ; todavía más, ¿por qué no lo hago yo?

Y realmente es un buen camino, se trata del pensamiento de un aristócrata francés, quien no sólo hizo un profundo análisis sobre la democracia de Estados Unidos a mediados del Siglo XVIII, sino que se atrevió a ver más allá de los hechos.

Se trata de un ferviente partidario de la libertad, que considera este principio como esencial para el progreso de los pueblos, aceptando, no obstante su origen de la antigua nobleza, las conquistas más decididas de la Revolución Francesa, a la que juzgaba como el anhelo imprescindible en la historia del mundo, para posibilitar la formación de una conciencia civil en los ámbitos de los estados.

Es un acérrimo defensor de las autonomías locales comunales. Cuenta la historia que en 1839 fue diputado por La Manche, mostrando en el Parlamento un notable espíritu de independencia de criterio, basado siempre en los principios del liberalismo, especializado y orientado constantemente hacia la solución de los problemas planteados por el manejo de lo económico y del desarrollo de lo educativo.

Sus obras más importantes son La democracia en América, que trata sobre el efecto de la democracia en las estructuras sociales, y El antiguo régimen y la revolución, en el que analiza el poder político desde la centralización y la burocracia. Su idea es que en la sociedad moderna todo lo que separa a las personas del antiguo régimen es el poder, ya que el poder de la democracia es más eficaz que cualquier otro sistema político, y para llegar a esta democracia deben desaparecer todas las instituciones del antiguo régimen.

Tocqueville considera que las fuentes de poder democrático tienden a igualar el status, así como a la liberación de los rangos. Así mismo desaparecen las instituciones y poderes intermedios, entendiendo al pueblo como una sola entidad.

Me parece que es un autor interesante, aún más, y por eso me gusta, fue un intelectual visionario; proviene de una familia noble posterior a la revolución, pero que no se queda en el pasado, en la remembranza o fanatismo, trata de mirar la historia hacia delante.

Se trata de una visión positiva, y esto lo muestra en el análisis sobre la democracia en Estados Unidos. Previene, por ejemplo, que existe la tentación de que la posibilidad de la igualdad impulse a los hombres y mujeres, en lugar de querer ascender todos al rango de los grandes y a querer ser “todos fuertes y estimados”, a pretender “atraer a los fuertes al nivel de los débiles”, para hacerlos iguales en el envilecimiento y la servidumbre.

Pues bien, he querido especular sobre este autor este día, cuando gentilmente me ha cedido El Diario de Hoy un espacio para expresar mis ideas; pretendo hacer en este espacio domingo a domingo, un lugar de reflexión, exponer lo que pienso y siento, como siempre lo he hecho, teniendo de base la libertad, la responsabilidad de los hombres libres.

Pretendo ver hacia adelante, hacia el futuro, sin olvidar de dónde venimos, pero no quejarme de lo que tenemos y llorar como niños por no haber hecho lo que nos tocaba hacer en el pasado.

No sé sí lo lograré, no tengo la capacidad de Tocqueville, sin embargo quiero emularlo y ser un permanente hombre que reflexiona sobre la modernidad, que pueda ver más allá de las apariencias y dar luz sobre temas de la vida nacional. Espero poder cumplirles.

*Editor jefe de El Diario de Hoy.

 

 

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