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Relato
Un vistazo a Taiwán

Este cuidado de los pequeños detalles es un ejemplo para nosotros, ya que constituye la base de los grandes logros que en materia de ciencia y desarrollo de alta tecnología ha hecho posible el gran milagro.

Publicada 8 de enero 2006 , El Diario de Hoy

Teresa Guevara de López*
El Diario de Hoy

editorial@ elsalvador.com

Por invitación de la Embajada de la República de China, a través de El Diario de Hoy, tuve la oportunidad de visitar esa pequeña isla, que ha destacado con proporciones gigantescas entre las naciones del mundo. Sus 36,000 kilómetros cuadrados (50% más que El Salvador) albergan 18 millones de habitantes que con esfuerzo, tesón y patriotismo han apoyado las acertadas políticas del Gobierno, hasta haber hecho realidad lo que mundialmente se conoce como “el milagro de Taiwán”, alcanzando en un tiempo relativamente corto un ingreso per cápita de $13,000.00. ¿Cómo lo han logrado y cuál ha sido el secreto de ese éxito?

Por supuesto que no ha sido con una varita mágica. Ha sido una labor constante de un pueblo que, consciente de sus limitaciones, sabe que la fe en sí mismo y la disciplina son las herramientas más valiosas para forjar un futuro con una mejor calidad de vida. Un evidente espíritu de servicio es lo primero que se nota al abordar una línea aérea china. No sólo las facilidades materiales para hacer más placentero el largo viaje de 14 horas, sino en especial la delicadeza, finura y elegancia que su personal despliega.

Su capital Taipei es una colmena donde la vida fluye con increíble rapidez y sus habitantes son como hormigas laboriosas, que reflejan el empuje de su actividad económica. Una experiencia única fue la visita al National Taiwan Junior College of Performing Arts, institución donde se prepara a los jóvenes interesados en hacer de la danza acrobática una carrera profesional.

Con movimientos delicados, casi de mariposa, las artistas realizan pruebas temerarias, donde contrasta la fragilidad de su consistencia física, con su fortaleza. Para lograrlo, han pasado por un intenso entrenamiento durante un internado de 10 años.

Además de acrobacia, el programa incluye la ópera china con su exuberante despliegue de colores en máscaras, tocados y riqueza de vestuario, que ayudan al espectador a comprender los misterios de la mitología oriental. El museo anexo, con las figuras de dioses, fantasmas y guerreros así como sus lujosísimos trajes, es un excelente complemento de la actividad teatral.

La versión oriental de Blanca Nieves, en especial la extraordinaria caracterización de los enanos, requiere un entrenamiento de ocho años para poder desempeñarse como tales. Aquí reside el principio del éxito de este pueblo: su constancia, su profesionalidad y su capacidad de hacer y terminar las cosas bien, sin improvisar. ¿A qué actividad dedicaríamos tantos años de preparación los salvadoreños?

Es una ciudad de contrastes, donde sus seis millones de habitantes parece que nunca duermen, ya que la vistosidad de sus rótulos luminosos sustituye la luz del sol. Un impresionante centro financiero con audaces edificios donde el acero y el granito combinan solidez y elegancia, rodea la Torre 101, uno de los edificios más altos del mundo. Su estructura recuerda una vara de bambú, cuyos nudos separan estacionamientos, área de oficinas, restaurantes y centros comerciales, donde las mejores marcas del mundo (Rolex, Cartier, Christian Dior) son un certero imán para el vigoroso turismo de shopping, que constituye una de sus mayores fuentes de ingresos.

El piso 89 ofrece una impresionante visión panorámica de los cuatro puntos cardinales, desde un observatorio cerrado al que se llega por un ascensor, en 37 segundos. La aplicación de la más avanzada tecnología en cuanto a resistencia a temblores, cortina de protección de viento y medidas de emergencia, hacen de Taipei 101 una de las grandes obras de ingeniería del mundo. Al ingresar, se recuerda la prohibición de llevar comida, mascotas y cualquier clase de artículos peligrosos, usar vestimenta desaliñada, calzar chancletas o mascar chicle. ¡El poder de la disciplina!

Este cuidado de los pequeños detalles es un ejemplo para nosotros, ya que constituye la base de los grandes logros que en materia de ciencia y desarrollo de alta tecnología ha hecho posible el gran milagro deTaiwán, que será el tema de otros artículos.

*Columnista de El Diario de Hoy.

 

 

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