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| Contra todo. Deco (20) festeja su gol con Ronaldinho.
La lluvia y el Espanyol no los detuvo. Foto
EFE |
EFE
El Diario de Hoy
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Ni siquiera la incertidumbre que caracteriza cualquier derbi fue obstáculo
para que el líder de la liga española, el Barcelona, sumase
en el feudo de su rival ciudadano, el Espanyol, su decimoquinta victoria
consecutiva.
Deco abrió el marcador cuando la primera parte se daba prácticamente
por concluida y Samuel Eto’o, como su equipo en una racha imparable,
sentenció cuando apenas había comenzado la segunda mitad.
Apretado
La táctica del Espanyol, al que la derrota trunca también
una racha positiva tras los apuros precedentes en la Liga, fue la previsible
de cerrarse atrás y que, cuando se pudiese trenzar un contragolpe,
Iván de la Peña conectase con Raúl Tamudo.
Al Barça únicamente le restaba un recurso, consciente de
que la intensidad de la lluvia había aumentado hasta tal punto
que hacía prever dificultades para hilvanar jugadas en la segunda
mitad.
Ese as en la manga era el de la proverbial fortuna de Deco en lanzamientos
desde la frontal y el brasileño, aunque nacionalizado portugués,
no falló a sólo un minuto para el descanso.
La lluvia no paró de caer en el medio tiempo y se preveía
un juego más difícil para los azulgranas; sin embargo, Eto’o
apareció.
El camerunés tiró de su conocida velocidad con el balón
conducido cuando tan sólo habían transcurrido dos minutos
de la segunda parte para saldar la cuenta que mantenía con su compatriota
Kameni (a quien no le había marcado en los últimos dos derbis)
y encarar definitivamente el decimoquinto triunfo consecutivo del Barcelona
y su gol número 18 en la Liga.
Pero la imagen del Espanyol cambió y mostró mayor convicción
en el ataque, eso le valió para marcar el descuento por medio de
Tamudo; sin embargo, eso el gol no le alcanzó para doblegar al
Barça, que hoy puede ser campeón de invierno si el Osasuna
no se impone al Racing.

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