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La falsa democracia de Egipto
Proceso. Un tribunal sentenció a Ayman
Nour, principal rival de Hosni Mubarak en las pasadas elecciones, a cinco
años de prisión por falsificación
Publicada 4 de enero de 2006, El Diario de Hoy
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| Juicio. Al político se le acusa de falsificar
firmas necesarias para inscribir su partido y legalizarlo en 2004.
Ayman Nour, del partido Ghad (Mañana), apelará la sentencia,
dijo su abogado. Foto he New York Times |
The New York Times
Internacionales
internacionales@elsalvador.com
El New York Times dijo lo siguiente en uno de sus editoriales: Ahí
va la consideración de Egipto como un faro de la pujante democracia
en Oriente Medio.
El sábado pasado, una corte egipcia, en una maniobra digna del
Presidente de Zimbabue, Robert Mugabe, condenó a Ayman Nour, el
prominente líder de la oposición, a cinco años de
trabajos forzados por supuestamente haber falsificado firmas de peticiones
usadas para crear su partido político.
“Dios es grande”, gritaron Nour y su mujer, Gameela Ismail,
nada más pronunciarse el veredicto, mientras que su abogado, Amir
Salem, afirmó que “se trata de un veredicto político
que será anulado por el tribunal de apelación”. “El
veredicto irá a la papelera de la historia”, añadió.
Referirse a este caso en términos de una corte deshonesta e incompetente
sería poco.
Tropas de seguridad del Presidente Hosni Mubarak, en una demostración
de fuerza, saturaron el juzgado antes que Nour fuera llevado y encerrado
en una hedionda y sucia jaula para que escuchara su destino.
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| El mandatario egipcio. Hosni Mubarak. . Foto
New York Times |
Nour comenzó una huelga de hambre hace dos semanas en protesta
por el juicio, que dice es un intento político de quitarle de la
escena política.
Al político se le acusa de falsificar firmas necesarias para inscribir
su partido y legalizarlo en 2004.
Los cargos con base en los cuales el panel lo condenó son ridículos:
¿Por qué falsificaría Nour las firmas de su propia
esposa y su padre en la forma de su nominación? El segundo lugar
que obtuvo Nour en las elecciones presidenciales, captando 7 por ciento
de los votos, desmiente cualquier alegato en cuanto a que él no
podría reunir las 50 firmas necesarias para los documentos de la
nominación.
Nour se había declarado inocente de ordenar la falsificación
de firmas para registrar a su partido Al Ghad el año pasado.
Durante el juicio, uno de los seis coacusados se retractó de su
confesión y dijo al tribunal que los agentes de seguridad le habían
obligado a acusar a Nour de falsificación.
El Presidente egipcio fue celebrado ampliamente, por mucho, cuando tomó
por sorpresa al mundo con el anuncio, previamente en este año,
en cuanto a que el país más populoso del mundo árabe
planeaba llevar a cabo elecciones competitivas, cuando menos nominalmente.
Empero, es claro que Mubarak no tiene la fuerza para soportarlo. En elecciones
parlamentarias efectuadas durante este otoño, el gobierno regresó
a las tácticas de provocación, a medida que fuerzas de seguridad
dispararon gas lacrimógeno, balas de goma e incluso munición
real sobre multitudes de electores, mismos que solamente deseaban votar.
Más de una docena de personas terminaron muertas.
El Gobierno del Presidente George W. Bush ha estado en lo correcto al
presionar al Presidente Mubarak para que apoye alguna semblanza de un
proceso democrático en Egipto, y la Casa Blanca estuvo en lo correcto
al pronunciarse por la liberación de Ayman Nour, como hizo a las
pocas horas de que se emitiera el veredicto.
Si Mubarak no presta atención, entonces pudiera ser el momento
de empezar a pensar con respecto a los 2,000 millones de dólares
al año en ayuda financiera y de tipo militar que los contribuyentes
fiscales de Estados Unidos han gastado con el fin de patrocinar el mandato
despótico de Mubarak.

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