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| Plantaciones. Esta parcela, en el caserío Calle Vieja, cantón Quitasol, en Tejutla, es un ejemplo de los proyectos de la PNC para contrarrestar las pandillas. Foto
EDH |
Salomón Ayala
El Diario de Hoy
elpais@elsalvador.com
Hasta hace poco, su único oficio era planear y cometer actos delictivos. Ahora les falta tiempo para trabajar en huertos hidropónicos, que se preparan en macetas y no necesitan de tierra como los cutivos tradicionales.
Ellos son ex integrantes de la Mara Salvatrucha, de las comunidades ubicadas a la orilla de la carretera Troncal del Norte. En total son 60, quienes, mediante un trabajo coordinado con la Policía Nacional Civil, han logrado dejar atrás un pasado lleno de problemas.
Más favorecidos
No sólo ex mareos de la MS están en el plan. También hay 150 jóvenes de sitios vecinos.
-Estos son de la colonia Belén y del caserío El Coyolito.
-Al igual que el de las comunidades El Copinolito, el cantón La Aldeita.
-En estos han logrado reducir las maras hasta en un 80%, según la PNC. |
Las manos que antes manchaban las paredes con “grafitis”, ahora las mismas que preparan la arena y la grava en la cual se introducen las semillas, que luego germinan y se transforman en pequeñas plantas.
En pocos días producen tomate, chile verde, rábano y otras hortalizas que son puestas a la venta para obtener ingresos.
Apoyo
La actividad es parte de un proyecto de rehabilitación que beneficia a ex mareros de los caseríos Calle Vieja, La Granja, y los sitios vecinos del cantón Quitasol, en Tejutla.
El plan que es impulsado por el puesto del caserío El Coyolito, del lugar, es apoyado por la Fundación Salvadoreña para el Desarrollo Económico y Social (Fusades) y también por la Fundación San Andrés.
El coordinador del mismo es el agente José Luis Dubón, encargado del Programa de educación preventiva de drogas, maras y vagancia.
“Hace cinco años implementamos esta iniciativa y hemos tenido resultados, al tener ocupados a los jóvenes hemos logrado reducir los homicidios, robos y otros delitos”, destacó.
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| Recreación. Hasta una escuela de fútbol ha sido promovida en el cantón La Granja. Foto EDH |
En Calle Vieja empezaron a sembrar los huertos, pues este sitio presentaba mayor índice de maras.
A la fecha han rehabilitado a más de 200 jóvenes.
La mayoría de los participantes hoy tienen un futuro lleno de oportunidades. Unos laboran en talleres, otros viajaron a EE.UU. Asimismo les dan charlas de superación personal y salud mental.
Wilfredo Pineda, uno de los rehabilitados dijo que “está bien este proyecto, así no andamos con drogas, delincuencia ni vagancia”.
Igual opinó Claudia Gómez, de Calle Vieja. “esto nos ha alejado de las malas acciones”, reiteró. “Está bien que se hagan este tipo de esfuerzos, porque así no andamos con drogas, delincuencia ni vagancia. Es algo positivo que nos beneficia”
Wilfredo Pineda
Caserío La Granja
“Estas actividades agrícolas y deportivas nos han alejado de las malas acciones. Es por eso que agradecemos el apoyo que nos están dando”
Claudia Gómez
Comunidad Calle Vieja
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