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Comentario de la semana
De propósitos y desafíos

El gran desafío que como país -y como región- tenemos es en el tema seguridad, tanto física como jurídica. Porque vaya que es un detente para la inversión, tanto nacional como extranjera

Publicada 31 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy


Eduardo Torres*
E
l Diario de Ho
y
editorial@ elsalvador.com

Al mirar hacia atrás, retrospectivamente, en este último día de 2005, mi corazón y mi mente --devoción, admiración y agradecimiento incluidos-- van de manera directa hacia el Papa Juan Pablo II. Gran legado de vida el que nos dejó este Santo hombre. Enorme el vacío, como de orfandad, que cientos de millones de personas sentimos --y continuamos sintiendo alrededor del mundo-- tras su partida hacia el cielo.

Pero como hablar del Santo Padre es hablar de Dios, luego de todas las especulaciones mediáticas que en su momento se dieron sobre su sucesor, nos dejó a Su Santidad Benedicto XVI --mano derecha suya durante su pontificado--, en el trono de San Pedro. Siguen las peregrinaciones al Vaticano para visitar el lugar donde yacen los restos de Karol Wojtyla, Juan Pablo II “El Grande”, “Lolek”, como cariñosamente le llamaba su madre.

Al haberse recientemente conmemorado el primer aniversario del tsunami en el Asia, hay que elevar una nueva plegaria --o al menos tener sentimientos de empatía-- a favor de las víctimas, familiares y amigos de esa pavorosa tragedia humana, provocada por las fuerzas de la naturaleza durante la última semana de 2004.

En el contexto de la guerra global contra el terrorismo, con pequeños pero significativos avances, terminamos este día 2005. Cada quien tendrá sus propósitos y también sus propios desafíos para 2006. Lo importante es tener siempre en la mente que es el esfuerzo individual lo que al final remunera, y que el verdadero cambio está dentro de uno mismo.

Ya en el contexto local, lamenta quien esto escribe que no sea mañana la fecha de entrada en vigencia del TLC con los Estados Unidos, pues luego de un esfuerzo continuo a través de varios años el país estuvo listo para iniciar con CAFTA el 2006. Nos lo impidió el sentimiento anti-estadounidense del principal partido de la oposición.

En todo caso, algo estaría ya revirtiendo el estancamiento económico que por años ha mantenido a nuestra economía con crecimiento mínimo. Ello y la entrada en vigencia del TLC Centro América/República Dominicana-Estados Unidos, porque el asunto no es si vendrá o no el TLC pero cuándo iniciará, da lugar para el optimismo. Optimismo de que a pesar de las dificultades inherentes a la pobreza crónica que por siempre hemos tenido, alcanzaremos con nuestro propio esfuerzo y por el camino que vamos, mejores condiciones de vida para la mayoría de salvadoreños vía la sociedad para el progreso con la primer economía en el mundo.

El gran desafío que como país --y como región-- tenemos es en el tema seguridad, tanto física como jurídica. Porque vaya que es un detente para la inversión, tanto nacional como extranjera, y que tanto requerimos para la generación de empleos, el que haya seguridad, en su concepción más amplia. En un momento tan propicio para el despegue como en el que en la actualidad nos encontramos, pueden perderse esfuerzos sostenidos en el tiempo, de no entrársele de lleno a este tema. Afortunadamente, parecería que el Ejecutivo está claro en este tópico.

Llegamos así al final del año calendario. Siempre es un buen momento para decirle a los suyos lo que se quiere a cada quien. Pero hoy toma todavía una mayor relevancia. Es siempre aconsejable la realización de balances, sacar propósitos y tener claridad de los desafíos. Pero por filosofía humana, la llegada del nuevo año da una oportunidad mayor para la autorrealización.

En mi caso personal, le agradezco a Dios permitirme pasar esta fecha con la familia completa y tener la oportunidad de volver a mi vocación profesional. Permitirme poder abrazar y besar a mi esposa Silvia y a mis hijos Eduardo, Johanna, Gerardo y Juan Pablo.

Por ellos, y por tanto buen salvadoreño, que somos la mayoría, pido tu ayuda para poder ser un mejor ciudadano, y que me des serenidad y sabiduría para las labores a iniciar pasada la festividad.

¡Feliz 2006 para todos!

*Lic. en Ciencias Jurídicas y columnista de El Diario de Hoy.

 

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