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Un
llamado
Por inocente
“La fundación Sí a
la Vida desarrolla programas de prevención de la delincuencia juvenil,
desintegración y violencia familiar, embarazos fuera del matrimonio
y enfermedades de transmisión sexual, entre otros
Publicada 29 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy
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Julia Regina de Cardenal*
El
Diario de Hoy
editorial@ elsalvador.com
Ayer
conmemoramos la masacre de los santos inocentes ordenada por Herodes para
asegurarse de matar al Niño Dios. En la misa, concelebrada en Antiguo
Cuscatlán, monseñor Rosa Chávez comenzó la
homilía mencionando las bromas que los salvadoreños hacemos
este día en el que recordamos una de las tragedias más grandes
de la historia y luego prosiguió a darnos unos mensajes para meditar.
Cuando habló de la responsabilidad que tenemos todos de tratar
de que los niños tengan una vida digna, con amor, pan y educación,
señaló que la familia es el “corazón de la
Patria”. Preguntó ¿cómo está el corazón
de El Salvador? ¿Con marcapasos o con un infarto?
Es triste y vergonzoso escuchar que nuestro país se ha convertido
en el más violento de Latinoamérica. Los planes que ha desarrollado
el Gobierno no han funcionado y los pandilleros crecen en número
y en actos de violencia. Está comprobado que la mayoría
de los muchachos buscan la mara por una necesidad de pertenencia, porque
no tienen familia.
Mientras el Gobierno no comience a invertir en el fortalecimiento de la
familia, promoviendo el matrimonio como una garantía de un compromiso
libre entre dos personas que desean luchar juntos por sus hijos, seguiremos
viendo niños convirtiéndose en criminales.
La fundación Sí a la Vida desarrolla programas de prevención
de la delincuencia juvenil, desintegración y violencia familiar,
embarazos fuera del matrimonio y enfermedades de transmisión sexual,
entre otros. Además, tiene un hogar para madres solteras que brinda
albergue, educación, capacitación, ayuda médica,
sicológica y espiritual a mujeres, adolescentes y niñas
abusadas y/o abandonadas.
Es muy doloroso ver, que después de que estas muchachas han estado
protegidas en un ambiente familiar, las autoridades las regresan a sus
casas en las que de nuevo son abusadas, dejándoles la única
alternativa de huir a donde sea. Este año, lamentablemente, hubo
varios casos terribles pero, por motivos de espacio, sólo voy a
comentar uno, para hacer conciencia de la gravedad de la situación
nacional.
Anita estuvo en el albergue de Sí a la Vida desde los doce años
con su bebé, producto del abuso sexual del padrastro desde que
tenía 7 años. Hace un año decidió dar al niño
en adopción por no sentirse preparada para cuidarlo. Las autoridades
la regresaron a su casa en donde la esperaba su madre, quien ya tenía
otro compañero de vida. Sí a la Vida había logrado
que las hermanitas menores fueran retiradas del hogar porque su madre
fue cómplice de las violaciones.
Al regresar Anita a su casa comprobó que sus hermanitas menores
estaban de regreso y que el nuevo padrastro las abusaba sexualmente con
el conocimiento de su madre. Anita se buscó un novio, menor de
edad, con quien se “acompañó” y procrearon otro
bebé. Las hermanitas siguen con su madre.
La Secretaría Nacional de la Familia podría trabajar en
conjunto con ONG como fundación Sí a la Vida, que tiene
años de experiencia en el tema de la familia y que tiene la buen
intención de apoyar buenos programas para mejorar la crisis social
y económica de nuestro querido país.
Si usted todavía no ha decidido cuál será su resolución
de año nuevo, apoye los programas de prevención, educación,
de defensa de los derechos humanos de los inocentes y del fortalecimiento
de la familia de a Sí a la Vida, para lograr un mejor futuro para
nuestros hijos.
Todos queremos soluciones inmediatas y estos son programas a largo plazo
pero que están funcionando en otros países. Cuanto más
pronto se comiencen a desarrollar, más rápido veremos los
frutos. La familia necesita de todos, llame al 2243 0808 para ayudar.
*Columnista de El Diario de Hoy.
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