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Presos toman en Brasil a 217 rehenes

En vilo. Entre los capturados hay decenas de niños y mujeres embarazadas. Los reos habrían matado 10 personas. Exigen el regreso de un peligroso convicto, entre otras peticiones


Publicada 28 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy

Muerte. Los reos permanecen sobre uno de los techos desde donde han mostrado a la prensa lo que podrían ser dos cadáveres envueltos en sábanas. Foto EDH/AP

Agencia EFE
Internacionales
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Un motín de presos con 217 rehenes ha dejado entre dos y diez personas muertas desde el domingo pasado en una cárcel de la ciudad brasileña de Porto Velho, según fuentes policiales y de los propios amotinados.

La policía de Porto Velho no ha comentado nada sobre la cifra de rehenes, y únicamente informó de que dos reclusos habían sido asesinados desde que comenzó la insurrección.

Los amotinados aprovecharon el domingo pasado las visitas del día de Navidad para tomar el control la Casa de Detención José Mario Alves da Silva, conocida como “Urso Branco”, en Porto Velho, capital del estado amazónico de Rondonia.

Los 217 rehenes, entre los que se encuentran decenas de niños y mujeres, algunas embarazadas, son familiares de algunos reclusos, y también podrían morir, aseguró un preso al noticiero Globo News.

Uno de los presuntos cabecillas dijo que ocho personas más fueron asesinadas el lunes por ser informantes de las autoridades, y que diez más morirían si no eran atendidas sus exigencias.

Los amotinados, unos 50 según la policía, exigen el regreso de Ednildo Paulo de Souza, alias “Birrinha”, condenado a 130 años de prisión por varios asesinatos.

La Secretaria de Administración Penitenciaria de Rondonia anunció que De Souza, de 27 años, sería devuelto al presidio de “Urso Branco” para facilitar la liberación de los rehenes, pero las negociaciones parecían volver a estancarse debido a las nuevas exigencias de los presos.

El secretario de Defensa, Renato Eduardo de Souzaaña, declaró que el ingreso del peligroso reo en “Urso Branco” sólo se produciría después de la liberación de los rehenes, al contrario de lo que exigen los amotinados.

Según las autoridades, a última hora los rebelados exigieron la destitución de los directivos del penal, mejoras en la atención médica y la reducción de la población carcelaria. El presidio “Urso Branco”, con capacidad para 360 reclusos, abriga en la actualidad a 950.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 




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