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Una visita mágica

Alegría en Nochebuena. Los pacientes del Hospital nacional de Niños Benjamín Bloom recibieron felices la visita de Santa Claus

Publicada 26 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy

Gorety M. Campos
El Diario de Hoy
vida
@elsalvador.com
Una mirada soñadora. El personaje más representativo de la Navidad preguntó a las enfermeras sobre el estado salud de los internos. Foto EDH/Lizette Moreno

Eran un poco más de las dos de la tarde y aunque el ambiente en el nosocomio era tan sobrio como siempre, el personal del Hospital Bloom esperaba la llegada de Santa Claus, quien junto sus duendes y los regalos, trataría de devolverles la sonrisa a los pequeños pacientes del lugar.

“Yo busco llevarles alegría a los niños, pero nunca se sabe lo que va a pasar en el Bloom”, dijo Santa, y agregó “aveces la verdadera sorpresa no es para los niños sino para mi, por que ellos son un verdadero regalo, los niños son increíbles”.

Emoción y alegría

Un sonoro jo, jo, jo dirige las miradas curiosas de los pequeños, y también la de los adultos que están en el lugar. Santa entra en acción, y con la presencia de aquel hombre gordo vestido de rojo y blanco, la magia de la Navidad hace su efecto.

Las sonrisas empiezan a dibujarse, los murmullos a oírse, los más enfermos buscan poder levantarse para verlo, y bajo este ambiente transcurre la celebración.

Una grata sorpresa. Papá Noel y los personajes de radio UPA llegaron al nosocomio y conversaron con dos infantes que salieron a recibirlos. Foto EDH/Lizette Moreno

¿Dónde está tu trineo Santa? ¿Cómo pudiste venir? ¿Y nos vas a dar regalos? Preguntaban algunos niños, mientras Santa les habla sobre su “Santa-Trineo-Puerto-Bloom”, que es una especie de trineopuerto instalado en el techo del hospital.

Con un mensaje de amor, donde la principal súplica es que “no pierdan la esperanza”, Papá Noel se despide de los niños; pero su labor no termina ahí, pues por la noche regresa, recorre todas las dependencias, y casi a las doce, se instala en la recepción del hospital junto al personal médico para recibir las emergencias de niños quemados en Nochebuena.

“Es triste ver sufrir a los niños, y yo busco hacer que olviden un poco su dolor” , dijo el hombre anónimo que encarna a Santa Claus, con una clara muestra de pesar en su rostro.

Palabras de esperanza
El gran hombre del traje rojo habló con cada pequeño y les dio palabras de aliento para superar sus malestares.
Interrogatorio de Santa
El personaje más representativo de la Navidad preguntó a las enfermeras sobre el estado salud de los internos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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