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La Nota del Día
Hay crisis de energía por la agresión
Era necesario reparar, día a día, lo que las bandas subversivas destruían, desde los postes de iluminación hasta las torres y centrales de transmisión
Publicada 26 de Diciembre 2005, El Diario de Hoy
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Diario de Hoy
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elsalvador.com
De acuerdo con cifras oficiales, en nuestro país estamos al borde respecto a la energía: si crece la demanda más de lo esperado, o se produce una falla en los suministros, la pasaremos muy mal y el principal efecto será un alza en las tarifas. Los precios, lo enseña la economía, son los grandes niveladores, lo que equilibra demanda contra oferta.
Pero idealmente hay que procurar, desde ahora, elevar la capacidad de producción energética, lo que en parte se está haciendo: se construyen nuevas generadoras de carbón y de gas, se exploran las fuentes termales y siempre es posible, si se paga lo suficiente, tener un buque generador de corriente frente a las costas del país.
Lo apretado de la situación tiene como principal causa el ataque enloquecido del comunismo en la Década de los Años Ochenta. El país tuvo que detener las inversiones en nuevas plantas para hacer frente al costo de la defensa. Además era necesario reparar, día a día, lo que las bandas subversivas destruían, desde los postes de iluminación hasta las torres y centrales de transmisión. Inclusive planificaron destruir la presa 5 de Noviembre, pero tal cosa es casi imposible para grupos armados de esa clase.
En estas circunstancias mucho se consigue usando en forma más racional y eficiente la energía. Cada empresa y gran usuario de energía debe estudiar las maneras en que su consumo se puede reducir, como lo hacen las familias, que en estas últimas crisis han aprendido a ahorrar “corriente”. La gente apaga la luz que no necesita, no opera al mismo tiempo dos electrodomésticos, conduce mejor su automóvil, apaga el acondicionador de aire por la noche y en los días frescos. Cumplir con el buen ahorro es un mandato.
Vientos, mares y pequeñas represas
Lo segundo es analizar las opciones con que contamos como país para generar más y mejor energía. Hace muchos años, los japoneses presentaron un plan para construir una red de pequeñas y medianas presas con las cuales no sólo se acumulaba agua de riego y consumo humano, sino que además se producía electricidad. Hay posibilidad de generar corriente en los esteros y también aprovechando la basura. Por desgracia las grandes sinvergüenzadas relacionadas con el “relleno sanitario” han desperdiciado una fuente de energía para el gran San Salvador.
También está “allí”, sin aprovechar, la energía de los vientos. Hay zonas que se prestan maravillosamente a ello, como digamos las tierras que circundan los mares en el norte de Europa; aquí se puede estudiar si los molinos de viento son una posibilidad, especialmente en lo alto de las montañas y volcanes.
La energía solar puede ser el último gran recurso por explotar. Cada año baja el precio de las instalaciones y para poblaciones aisladas o casas de campo, la energía solar es la gran respuesta. La Escuela Alemana de San Salvador tiene en marcha un sistema que les provee de energía, limpia y renovable, que se montó como un aporte al país. En Estados Unidos las distribuidoras de energía cubren parte de los costos de estas instalaciones, los que el dueño de una casa o un edificio puede recuperar en quince o veinte años.
En Guatemala, empresarios medianos están generando su energía, y vendiendo los excedentes.

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