Guadalupe
Hernández
El Diario de Hoy
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| Se mantienen las ventajas. La industria de textiles
no paga aranceles bajo la Iniciativa de la Cuenca del Caribe. Foto
EDH |
El desfase del Tratado de Libre Comercio (TLC), que podría arrancar
hasta el 15 de enero de 2006, parece no preocupar a la maquilla textil
y de la confección, porque continuarán amparándose
a los beneficios que ofrece la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC),
bajo la cual están exentos de aranceles.
Estaba acordado que los derechos de la ICC desaparecían con la
vigencia del TLC, para el 1 de enero próximo, pero ante la falta
de aprobación de las leyes seguirá vigente.
José Antonio Escobar, presidente de la Asociación de Zonas
Francas de El Salvador (AZFES), dice que mientras se resuelven los atrasos
del TLC, generados por cuestiones de trámite, continuarán
bajo el mismo esquema de trabajo, (refiriéndose a la ICC).
“Esta metodología ha funcionado muy bien, la diferencia con
el TLC es que pone las reglas del juego serán más claras
y en forma permanente”, explicó.
Claudia Riasco, directora ejecutiva de la Cámara de la Industria
Textil y de la Confección de El Salvador (Camtex), coincide en
que una demora mínima no afecta las exportaciones, pues mientras
tanto seguirán gozando de las ventajas de la ley estadounidense.
“Tendremos que seguir trabajando bajo esos acuerdos”, dijo.
Baja la confianza
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“No afecta mucho, pero
el atraso podría generar desconfianza en los inversionistas
que ya estaban listos para el primero de enero”
Vilma de Calderón
Presidenta de Coexport |
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“El retraso por algunos
días no afectará la operación del negocio
porque se seguirá ocupando la misma ruta de trabajo (la ICC)”
José Antonio Escobar
Presidente de Azfes |
Vilma de Calderón, presidenta de la Corporación de Exportadores
de el Salvador (Coexport), considera que si bien las exportaciones no
sufrirán mayor afectación, durante los días que se
postergue la vigencia del TLC, se podrían reducir los niveles de
confianza de los nuevos inversionistas.
“La expectativa podría bajar porque muchas empresas que ya
están listas para invertir y exportar a Estados Unidos, -aunque
algunas ya lo hicieron-”, dijo.
La inversión para el sector textil se atrasaría. Tampoco
se podría iniciar la exportación de la nueva cuota adicional
de azúcar, que es de unas 29 mil toneladas métricas, pues
habría que esperar la vigencia del TLC.
De Calderón aplaudió el anuncio que hizo la Oficina del
Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), sobre los reclamos de
devoluciones o pago retroactivo de aranceles, pese a los exportadores
de bienes salvadoreños continuarán esperando con ansias
el Tratado.
“Los pagos retroactivos son una tramitología bastante difícil,
pero si lo ha ofrecido Estados Unidos lo aplaudimos porque es una forma
de demostrar flexibilidad.
No obstante, dice que lo más importante no es prorrogar los beneficios
fiscales, ni los pagos retroactivos sino que se acelere el proceso para
que el Tratado por fin entre en vigencia.
La diferencia de los esquemas
La ICC es una ley temporal y el TLC será permanente
- Está vigente desde mayo de 2000, incluye productos textiles y
de vestuario en todas sus modalidades, calzado, atún petróleo
y derivados, y los relojes y sus partes.
- Los textiles cuentan con una disposición especial cuando cumplen
algunos requisitos, principalmente en el origen y tratamiento de los insumos.
- La ley se prorrogó en el 2002 y vencía en agosto de 2008.
Pero con el TLC desaparece.
“El pago retroactivo puede ser engorroso”
La primera semana de enero el Grupo Orión tiene una orden de
envío a la empresa Sara Lee, radicada en Carolina del Norte, Estados
Unidos, por un monto de unos 150 mil dólares.
Por la exportación de la mercancía deberá pagar cerca
de 13 mil dólares en concepto de aranceles.
De acuerdo, a las disposiciones de Estados Unidos, dichos impuestos tendrían
que ser devueltos en forma retroactiva.
Sin embargo, Vinicio Rosales, presidente del Grupo Orión, desconoce
en cuánto tiempo recibirá dicho desembolso. Al igual que
el mecanismo que utilizará Aduanas para la devolución.
A Guillermo Retana, de la Zona Franca Internacional, le preocupa más
el tiempo que tendrá que perder en los trámites aduanales
para recibir la devolución.
Los procesos engorrosos han sido una de las principales quejas de los
exportadores, por lo cual esperaban que el TLC entratara en vigencia el
1 de enero.
En muchos casos los atrasos les hacen incurrir en el pago de multas por
el desfase en la entrega de la mercancía.
En algunos otros, específicamente cuando se trata de alimentos
perecederos, se puede perder toda la producción, dijo Retana.
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