elsalvador.com WWW
Portada Nacional El País Deportes Metro Negocios Editorial RUZ Vida Internacionales Por el mundo

Beneficios de ICC y SGP, continúan


Publicada 20 de Diciembre 2005 , El Diario de Hoy

El Diario de Hoy
negocios@elsalvador.com

El Tratado de Libre Comercio (TLC) que inicia entre el país y Estados Unidos, el 1 de enero de 2006, conserva los beneficios de la Iniciativa de la Cuenca del Caribe (ICC) y del Sistema Generalizado de Preferencias (SGP).

Ambos instrumentos conceden, hasta ahora, exenciones fiscales a los productos salvadoreños que cumplen requisitos de fabricado, por ejemplo, uso exclusivo de materia prima estadounidense, para poder entrar al mercado de Estados Unidos.

Con el TLC, ningún producto beneficiado por ambos instrumentos queda fuera, conservan el mismo tratamiento, e incluso, la mayoría de ellos pueden ser fabricados con materia prima centroamericana, sin que por ello deje de entrar al mercado estadounidense, libre de impuestos.

Actualmente, la ICC libera de aranceles a la ropa fabricada con tela de Estados Unidos o con tela centroamericana elaborada con hilaza estadounidense. Con el TLC, las prendas confeccionadas con tela centroamericana entran sin pagar aranceles y sin ser restringidas por cuotas de importación.

Mejoras

En la ICC hay un grupo de productos que aún pagan aranceles para poder entrar a Estados Unidos, pero, con la vigencia del TLC dejarán de hacerlo. Entre ellos están el atún enlatado, los textiles, cajillas para joyeros, joyas, zapatos, anzuelos y algunas confecciones.

Con la vigencia del TLC, la ICC y el SGP desaparecen para El Salvador y para Centroamérica, ya que las exenciones fiscales serían sustituidas por las del Tratado y sus mejoras.

Incluso, los productos que requieren poco uso de materia prima centroamericana o estadounidense lograron exenciones fiscales dentro del TLC. En dicho grupo están los lápices, bicicletas, bolígrafos, ziperes, estufas, cocinas, hojas y tiras de aluminio, empaques flexibles, hojas y tiras de plástico.

El hierro y el acero, así como sus manufacturas, alcanzaron el mismo tratamiento que los productos anteriores, con el TLC. Las reglas de origen establecidas no son estrictas para que estos bienes entren al mercado estadounidense, ya que se pactaron condiciones flexibles que permiten transformaciones poco complejas en las mercancías, para evitar impedimentos en las aduanas.

El acuerdo eliminó los subsidios a la exportación en el comercio de ambas vías por ende, los bienes que sean producidos con algún tipo de subvención estatal quedan excluidos del libre comercio, con el objeto de asegurar la competencia desleal.

En caso de que pese a dicha restricción se eleven las importaciones de bienes subvencionados, como de los que están libres de impuestos, el Tratado permite una salvaguardia general que protege a los productores locales de la presencia masiva de los mismos, por medio de la imposición de aranceles.

 

 

 

 


 

 

 

 

 

 

 

 

elsalvador.com WWW