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ACAN-EFE
El Diario de Hoy
nacional@elsalvador.com
El volcán de Santa Ana, ubicado a unos 50 kilómetros al
oeste de San Salvador, continúa con una tendencia a bajar su actividad
tanto en la amplitud de sus seísmos como en la emisión de
gases, informaron hoy fuentes oficiales.
El Santa Ana, de 2.381 metros sobre el nivel del mar, sufrió una
erupción de piedras y cenizas el pasado 1 de octubre la cual dejó
2 muertos, miles de evacuados y millones de dólares en pérdidas.
En un comunicado, el Servicio Nacional de Estudios Territoriales (SNET)
del Ministerio de Medio Ambiente aseguró hoy que la sismicidad
del volcán tiene "una clara tendencia a disminuir".
"Luego que el día sábado 17 la sismicidad alcanzara
un promedio de 81,4 unidades RSAM (Medición de Amplitud Sísmica
en Tiempo Real), para los días 18, 19 y 20 la actividad se situó
entre 40 y 50 unidades, lo que indica una clara tendencia a disminuir",
explicó.
La fuente informó de que en las mediciones de dióxido de
azufre, realizadas con un aparato instalado en Nahuizalco (población
cercana al volcán), se ha continuado reportando "fluctuaciones
importantes".
Añadió que "los últimos datos registrados hasta
el día 14 de diciembre muestran una tendencia a disminuir con valores
promedio en el rango de centenares de toneladas por día".
A pesar de la baja en la actividad, los vulcanólogos del SNET sostienen
que son posibles tres escenarios: una erupción de magma, una de
piedras y cenizas o que poco a poco el volcán vuelva a la normalidad.
La Dirección de Protección Civil de El Salvador mantiene
alerta roja (peligro) en un área de 5 kilómetros de radio
a partir del cráter central.
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